La insólita historia de cómo Alberto Larraín intentó llevar Procultura a Rapa Nui en detrimento del Core de Valparaíso.

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La carpeta de investigación del Ministerio Público relacionada con la causa que involucra a la Fundación Procultura revela una serie de viajes realizados por Alberto Larraín, ex director ejecutivo de dicha entidad, a Rapa Nui. En estos viajes, Larraín estuvo acompañado por otros funcionarios, sus hijos, su asistente y su pareja, el ex consejero regional de Valparaíso, Sebastián Balbontín.

Los testimonios incluidos en estos documentos indican que se incurrió en gastos desmedidos durante estos viajes, además de haber generado un desorden significativo en la gestión de recursos, muchos de los cuales no estaban debidamente justificados, según consta en los antecedentes que anteriormente tuvo en su poder el fiscal Patricio Cooper y que ahora investiga el fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios.

Larraín, Balbontín y otros trabajadores de la criticada fundación tuvieron varias interacciones durante estos viajes con habitantes y autoridades de la Isla de Pascua, donde acordaron la ejecución de múltiples proyectos, como la creación de un archivo fotográfico, la transmisión de conocimientos de mayores a través del Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama), un plan de salud mental en colaboración con la Corporación Nacional Indígena (Conadi) y el Ministerio de Salud, así como un proyecto con el ballet Kari Kari, mediante la Fundación Ao Tupuna, que luego subcontrató a Procultura.

En este marco, Puranoticia.cl tuvo acceso a una iniciativa fallida que en 2022 intentó involucrar al Consejo Regional (Core) de Valparaíso, donde se solicitó una reunión para presentar un proyecto de salud mental que requería la notable suma de mil doscientos millones de pesos ($1.200.000.000). Aunque se programó una cita en una comisión mixta de Salud y de Pueblos Originarios, finalmente no se aprobó la transferencia de fondos públicos.

De acuerdo a un reportaje de El Mostrador, el ex funcionario de Procultura, Mauricio Garay, declaró que los viajes a Rapa Nui se financiaron con recursos de la ONG y que, según su opinión, «el problema de la fundación estaba en ese sector».

Esta conclusión coincide con la opinión de otros testigos que han declarado en la causa, según se evidencia en la carpeta. Se reveló que estos viajes originaron serios conflictos internos, lo que llevó a que se pidieran explicaciones directamente a Alberto Larraín.

María Maturana, directora de Finanzas de Procultura, relató que Larraín ofreció sus explicaciones en una reunión por Zoom, donde afirmó que «era necesario tener presencia en la isla, motivo por el cual se había arrendado un inmueble, apostando por generar confianza y asegurarse futuros proyectos».

Larraín consideraba necesario viajar frecuentemente para supervisar avances y establecer contactos con los habitantes de la isla, lo que generó aún más dudas entre los empleados de Procultura, quienes sospechaban de posibles actividades ilícitas y de incumplimiento de acuerdos con entidades locales.

Con este propósito, se alquiló una propiedad a Nelly Manutomatoma, a quien se le pagó anticipadamente $16.800.000 por el arriendo de un año mediante transferencias electrónicas. A pesar de esto, según Constanza Gómez, actriz y representante legal de Procultura, «este contrato de arrendamiento no fue documentado en ningún proyecto».

Fue durante estos viajes que se ideó otro proyecto en Rapa Nui, esta vez financiado con fondos públicos del Gobierno Regional (Gore) de Valparaíso. La iniciativa fue presentada por Larraín el 14 de septiembre de 2022, a las 10:30 horas, en una sesión de la comisión mixta de Salud y Pueblos Originarios del Core de Valparaíso.

«Plan de Salud Mental Rapa Nui» fue el nombre del proyecto presentado por Larraín, quien destacó las particularidades de la isla, desde su geografía hasta su cultura como territorio 100% de etnia Rapa Nui. También realizó un repaso histórico sobre cómo la población, antes de la pandemia, interactuaba con turistas y familias, resaltando su atractivo natural tras la declaración de la Isla de Pascua como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995.

En consecuencia, Larraín mencionó fenómenos que han afectado la convivencia y socialización de los habitantes, señalando que esto ha tenido un efecto negativo en su salud mental. Recordó un caso de suicidio adolescente ocurrido en 2006, que posteriormente se repitió con otros cuatro casos en 2018 y 2019, donde tres mujeres de entre 25 y 26 años perdieron la vida.

El psiquiatra expresó a los consejeros que la comunidad de Rapa Nui ha sido gravemente afectada y que no ha existido intervención en salud mental, teniendo en cuenta que Chile carece de un plan de salud intercultural para los pueblos originarios reconocidos.

Larraín precisó que la Fundación Procultura llegó a la Isla de Pascua para implementar varios proyectos, incluyendo el diseño, postulación y ejecución de un Proyecto de Intergeneracionalidad con fondos del Servicio Nacional del Adulto Mayor; la gestión de recursos con Anglo American para las instituciones culturales de la isla, y varias reuniones con organizaciones locales para colaborar en procesos económicos, sociales y culturales.

La meta era llevar a cabo un trabajo constante para incluir la cosmovisión rapanui en la atención de salud mental a lo largo de la vida, reconociendo su identidad y cultura ancestral.

Finalmente, en la comisión mixta se concluyó que el objetivo principal de Larraín era «dar a entender que Rapa Nui tiene características particulares en relación al resto del país, debido a su cosmovisión y su aislamiento geográfico, lo que implica que la ayuda y las comunicaciones son más difíciles», según el documento final al que tuvo acceso Puranoticia.cl de aquella reunión de tres años atrás.

La propuesta de Larraín ya había sido discutida con los cores de Rapa Nui, quienes formaban parte de la Comisión de Pueblos Originarios que presidía Elizabeth Arevalo Pakarati (actual alcaldesa de la isla); así como otros vinculados a la salud, a quienes se les convocó a una comisión mixta especial para abordar este tema.

Sin embargo, tras escuchar su planteamiento, y dada la elevada cifra de mil doscientos millones de pesos ($1.200.000.000) solicitada para un proyecto que no involucraba al Estado, surgieron dudas entre varios consejeros, especialmente porque la ejecución recaía en una entidad relacionada con la cultura.

Manuel Millones, uno de los cores que expresó sus dudas sobre la transferencia de fondos a la Fundación Procultura, dejó constancia de su postura en el acta de la comisión mixta del 14 de septiembre de 2022: «El consejero regional, Sr. Manuel Millones, indicó que, aunque comprende el enfoque especial del territorio insular, el tratamiento de la salud mental pública está muy rezagado a nivel nacional. Propone que se trabaje a nivel regional con actores que deben formar una mesa de diálogo, considerando Rapa Nui y la Isla Juan Fernández«, menciona el acta.

En una conversación con Puranoticia.cl, Millones recordó su argumento: «Era imprescindible abordar el problema en conjunto con las entidades públicas, y en lugar de transferir $1.200 millones a una fundación, era mejor contratar psiquiatras y psicólogos para enviarlos a Rapa Nui por un tiempo».

También subrayó: «Es un alivio que haya quedado constancia de mis reparos en el acta. Señalé que era correcto preocuparse por Rapa Nui, pero inapropiado aprobar recursos para una fundación. Finalmente, nada fue aprobado, lo que, en retrospectiva, fue un acierto».

«No hay dudas de que si hubiéramos aprobado esos recursos, probablemente estaríamos contando lo ocurrido ante la Fiscalía. Afortunadamente, se consideraron mis preocupaciones y las de otros colegas, y el proyecto no avanzó», concluyó un ex Core de Valparaíso.

Sin embargo, algunos consejeros regionales no presentaron objeciones a la solicitud de Larraín. Según el acta que revisó Puranoticia.cl, los cores María Victoria Rodríguez (Ind.), Cristian Mella (DC) y Sebastián Balbontín (FA y pareja de Larraín), «agradecieron la oportunidad de discutir estos temas tan relevantes y se mostraron comprometidos con el desarrollo de políticas regionales en esta área».

A pesar de que esta solicitud de fondos no se materializó, evitó, al menos por el momento, un nuevo escándalo mayor, manteniendo en la región la asignación de recursos públicos a la Fundación Procultura mediante dos iniciativas: el Gobierno Regional de Valparaíso y la Municipalidad de La Calera ($30 millones en total) para un proyecto de murales; y otro de la Seremi de Vivienda y Urbanismo y el Serviu de Valparaíso (más de $248 millones) para un proyecto de asentamientos precarios. Sin embargo, esta situación pone de manifiesto la necesidad urgente de revisar los mecanismos de control, transparencia y rendición de cuentas, en especial para iniciativas que se justifican bajo el bienestar de comunidades históricamente marginadas y cuestiones delicadas como la salud mental.

PURANOTICIA

Con Información de puranoticia.pnt.cl

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