La Policía Federal de Brasil ha acusado este martes al expresidente Jair Bolsonaro y a su hijo Carlos de involucrarse en un esquema de espionaje ilegal dirigido a supuestos adversarios políticos durante su mandato (2019-2023), utilizando a la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin).
La investigación señala que el principal responsable de esta «Abin paralela» era el entonces director de la agencia, el actual diputado Alexandre Ramagem, mientras que Carlos Bolsonaro lideraba el conocido como ‘gabinete del odio’, que se utilizaba para atacar a opositores políticos e incluso al Tribunal Superior Electoral (TSE), siempre con el respaldo del expresidente, a quien se buscaba favorecer.
Además, unas treinta personas han sido acusadas en este caso, entre ellas el actual director de Abin, Luiz Fernando Correa, por obstrucción a la justicia, según informa G1. Carlos Bolsonaro, concejal en Río de Janeiro, argumentó que las acusaciones cuentan con «motivaciones políticas» para influir en las elecciones del próximo año. “¿Alguien tenía dudas de que la Policía de Lula actuaría así conmigo?”, se cuestionó.
«¿Es justificable? Creo que lo saben, ¿elecciones 2026? ¡Creo que no! Solo una coincidencia«, bromeó en su cuenta de X el hijo del expresidente brasileño.
En esos años, la agencia se convirtió en una estructura paralela que espió de forma ilegal ordenadores y teléfonos de políticos, incluidos los presidentes de la Cámara y el Senado, periodistas, jueces del Tribunal Supremo como Alexandre de Moraes, e incluso aliados del Gobierno.
Conocida como ‘Vigilancia Aproximada’, esta operación se enmarca dentro de un operativo lanzado en octubre de 2023, denominado ‘Primera Milla’, que investiga el uso supuestamente ilegal de la aplicación de rastreo FirstMile, adquirida durante el mandato de Michel Temer.
Además de esta investigación, el expresidente está involucrado en otros tres casos. El más avanzado está vinculado a un intento de golpe de Estado en el que se le señala como líder de un plan para mantenerse en el poder tras las elecciones en octubre de 2022 contra el presidente Lula da Silva.
Esta es la única acusación formal que enfrenta Bolsonaro, quien recientemente compareció ante el Tribunal Supremo junto con otros cabecillas del denominado «núcleo crucial» del caso, a la espera de sentencia.
Tras el archivo en marzo de la investigación por el supuesto fraude en las cartillas de vacunación contra el coronavirus, la otra causa pendiente se relaciona con la apropiación indebida de lujosos regalos, incluyendo joyas, recibidos de las autoridades saudíes durante su presidencia.
Bolsonaro enfrenta cargos de malversación y apropiación de bienes públicos, asociación delictiva y lavado de dinero, junto a otras personas. La Fiscalía sostiene que intentó vender esos obsequios en Estados Unidos, incluso tuvo que recuperar algunos cuando el caso salió a la luz en la prensa.
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Con Información de puranoticia.pnt.cl



