El director del Fondo Nacional de Salud (Fonasa), Camilo Cid, se pronunció sobre el proceso de licitación fallido para la nueva Modalidad de Cobertura Complementaria (MCC), que se declaró desierto.
“La licitación tiene tres fases. Nos habría gustado que en esta ocasión se presentaran aseguradoras para poder completar el proceso con la asignación de las encargadas de administrar la MCC. Sin embargo, no hubo participación y ahora se abre una segunda etapa, conforme a la ley,” expresó en una entrevista con Tele13 Radio.
Expertos sugieren que el escaso interés de las aseguradoras se debió al riesgo de selección adversa, es decir, la posibilidad de que las personas con mayores riesgos o siniestralidad fueran las que más accedieran a la MCC.
Fonasa ahora tiene un máximo de tres meses para convocar a una nueva licitación. Si esta vez no se adjudica a uno o más oferentes, podrá optar por una contratación directa del servicio.
El director de Fonasa instó a “no dramatizar” la situación y comparó el caso con el proceso de licitación del seguro de invalidez y sobrevivencia (SIS), que también tuvo una primera etapa “desierta” y solo se otorgó a dos proveedores en la segunda.
“Quiero enfatizar que las aseguradoras también analizan el proceso completo. Es importante desdramatizar, ya que muchas veces en licitaciones complejas, los primeros intentos resultan en desiertos,” indicó.
Reconoció que “es cierto que a lo mejor faltó tiempo o hubo dudas no aclaradas, lo que afectó el proceso. Sin embargo, tenemos tres meses para revisar los parámetros, dialogar con los involucrados y establecer bases más atractivas.”
Cid mencionó que factores como el número de participantes, la masa de asegurados y los aranceles de las prestaciones influyeron en el fracaso de la licitación.
Respecto a la cantidad de clínicas involucradas, el director de Fonasa mencionó que había 490 prestadores y 35 clínicas al momento de la licitación.
En este sentido, Cid aseguró que “vamos a escuchar a todos los actores. Existen redes significativas y Bupa es una de las más grandes en la modalidad. No tenemos problemas en las regiones, pero hay una falta de algunas redes en la región Metropolitana.”
“Vamos a reanudar las conversaciones y revisar los parámetros. Sabemos que el arancel de las prestaciones se basa en promedios de la industria privada y datos de las clínicas,” expuso Cid.
A este respecto, señaló que el cálculo del arancel no está muy alejado de los promedios, pero hay una distribución de precios de ciertas prestaciones que no están bien representadas, que es la queja recibida.
Otro tema relevante es el valor y las primas pagadas. Cid mencionó que hay aspectos que quizás «no se comprendieron bien», ya que existen coberturas institucionales como patologías GES (Garantías Explícitas en Salud) con copago cero que no se vinculan al seguro.
“Algunos temas pueden no haber quedado claros, y la gente puede pensar que tiene que cubrir y financiar todo, lo cual no es así,” apuntó.
Acerca del número estimado de personas para la prestación, Cid afirmó que “nuestra estimación siempre fue menor que la de los aseguradores, quienes hablan de un pool de aproximadamente 5 millones, mientras que nosotros calculávamos la mitad .”
Sin embargo, reconoció que “esto está relacionado con la red y los seguros lo vinculan estrechamente a los prestadores, por lo que ajustar el arancel es crucial.”
“Considero que estamos en un proceso que no ha finalizado, y no lo consideramos un fracaso. La complejidad del proyecto no nos sorprende tanto, y contamos con las herramientas para reanudar la licitación y continuar como estaba previsto,” concluyó el director de Fonasa.
PURANOTICIA
Con Información de puranoticia.pnt.cl



