La reciente fuga de tres internos en el Complejo Penitenciario de Valparaíso ha puesto de nuevo en evidencia las carencias del sistema penitenciario. Según Carlos Fernández, director nacional de la Asociación Nacional de Suboficiales y Gendarmes (ANSOG), este incidente subraya un problema estructural de larga data: baja dotación de personal, escasez de recursos y una infraestructura en mal estado.
“Es urgente contar con una nueva inyección de recursos humanos, ya que esta cárcel está al borde de colapsar”, alertó Fernández, quien añadió que la problemática no se limita a Valparaíso. “Las cárceles hoy representan un peligro inminente debido a la falta de inversión y de atención adecuada”, afirmó.
El líder gremial indicó que la situación de sobrepoblación es alarmante, con aproximadamente “3.800 internos en un espacio diseñado para 1.200”. Además, mencionó la falta de mantenimiento: “Este penal va a cumplir 20 años y las intervenciones para su reparación o conservación son mínimas o simplemente no existen presupuesto”.
Fernández recordó que la ANSOG ya había expuesto esta problemática en mayo ante la dirección regional de Gendarmería, señalando que el problema se repite en los penales de Los Andes, Quillota, Limache y San Antonio. “Esto debe solucionarse desde el nivel regional hacia abajo… hay responsabilidades administrativas a cargo de la Dirección Regional”, apuntó.
Asimismo, el dirigente criticó a quienes se pronuncian sobre temas carcelarios sin tener experiencia directa: “Han habido administraciones que no comprenden la realidad y que al final opinan sobre el sistema carcelario sin haber pisado una prisión… eso resulta muy frustrante”.
Por último, hizo hincapié en que la fuga no solo revela problemas estructurales, sino que también resultará en la suspensión de funcionarios con escasa experiencia: “Este es un déficit de recursos humanos del que estamos luchando a diario”.
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Con Información de puranoticia.pnt.cl



