Editorial: ¿Prioridad para los derechos de los profesores o de los niños?

0
63

Más de mil estudiantes llevan dos semanas sin clases debido a una paralización de docentes y trabajadores del Colegio San Antonio de Villa Alemana. Los educadores demandan un reajuste salarial escalonado hasta alcanzar un 10% en tres años, pero la Dirección del Colegio de la Congregación Clérigos de San Viator solo ofrece un 7% en ese período.

¿Dos semanas de paralización por un 3%? Nos enfrentamos a una situación complicada. Por un lado, los trabajadores y docentes tienen razones válidas para solicitar ese aumento, pero también se debe considerar el impacto sobre los niños y niñas que no pueden acceder a la educación, su derecho esencial.

Además, hay un tercer actor: el sostenedor del colegio. Este es un establecimiento de financiamiento mixto, lo que significa que recibe fondos del Estado por cada alumno y un copago de los apoderados. Sin embargo, la alta morosidad impide al sostenedor contar con los recursos necesarios para satisfacer la demanda del profesorado.

¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? Padres que no abonan la colegiatura, sostenedor sin flujos suficientes, y profesores que exigen un aumento, pero el gran perdedor en esta ecuación son los niños que están sin clases.

¿Por qué estas discusiones no ocurren en diciembre, enero o antes de comenzar el año escolar? ¿No podría establecerse una ley que evite que los niños queden sin clases? ¿Alguna vez pondremos a los niños en primer lugar?

Los estudiantes se encuentran en medio de un dilema que los convierte en víctimas inocentes de esta situación. El colegio está limitado en sus acciones: ¿cómo cumplir con las exigencias de los docentes si los apoderados no están al día con los pagos?

No se puede dejar sin regulación un asunto de tal importancia. Los profesores y trabajadores tienen todo el derecho a solicitar un aumento, pero no deberían, bajo ninguna circunstancia, utilizar a los estudiantes como herramienta para lograr sus objetivos. Tampoco el colegio puede seguir prolongando esta situación. Debería haber un sentido común que permita retomar las clases lo antes posible, junto con compromisos claros entre la comunidad escolar. Los padres deben ponerse al día, los profesores aceptar el 7% ofrecido por el colegio y esperar a fin de año para revisar la situación, sin someter a los niños a un estrés innecesario y perdiendo valiosas horas educativas en estos 15 días sin clases.

¿Qué es primero, el derecho de los profesores o el de los niños? Esa es la gran pregunta que este conflicto plantea y que afecta a mil estudiantes en Villa Alemana.



Con Información de puranoticia.pnt.cl

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí