Los planes de construcción se están acelerando en los países bálticos, ya que sus líderes temen que un posible cese de fuego entre Ucrania y Rusia podría llevar a que Moscú dirija su ejército contra ellos.
Letonia destinará aproximadamente 350 millones de dólares en los próximos años para reforzar su frontera de 386 kilómetros con Rusia, mientras que Lituania está diseñando una línea defensiva de 48 kilómetros para prevenir una posible invasión. Polonia ha comenzado la construcción de una valla permanente en su frontera con Bielorrusia como parte de sus defensas contra los aliados potenciales de Moscú.
Estas barreras incluirán una serie de obstáculos físicos como zanjas antitanque, dentes de dragón de concreto de 15 toneladas (que pueden detener los tanques rusos), bloques de concreto, pirámides de concreto, obstáculos en carreteras, grandes rejas de metal, campos minados y cabezas de puente bloqueadas.
Lituania planea hacer zanjas de hasta 48 kilómetros, preparar puentes para ser destruidos y designar árboles que puedan caer en las carreteras si se considera necesario.
Los estados bálticos también están creando más de 1,000 búnkeres, depósitos de municiones y refugios de provisiones para proteger sus 965 kilómetros de territorio que limitan con Rusia. Se espera que los búnkeres tengan una superficie de unos 35 metros cuadrados, capaces de albergar a 10 soldados y resistir ataques de artillería.
Estos países, junto a Finlandia y Polonia, anunciaron en 2025 su salida del tratado internacional de 1997 que prohíbe las minas antipersonales, mientras que Lituania revocó su adhesión a un tratado sobre bombas de racimo. Polonia comunicó en junio de 2025 que había incluido campos minados en sus planes fronterizos del llamado «Escudo Oriental».
CREACIÓN DE UN MURO DE DRONES
Las defensas fronterizas aplicarán tecnología avanzada y sistemas de alerta temprana, así como unidades de artillería. En 2024, Lituania, Letonia, Estonia, Polonia, Finlandia y Noruega se reunieron en Riga para comenzar la construcción de un «muro de drones» de 2,977 kilómetros que protegerá sus fronteras.
Este muro incorporará una red de sensores, que incluirá radares y herramientas de guerra electrónica para identificar y neutralizar drones rusos. A los pocos segundos de detectar un objetivo cruzando la frontera, se activará un sistema de reconocimiento cercano de drones.
El proyecto requerirá una gran coordinación entre los países implicados. Empresas estonias ya están trabajando en el diseño de drones que puedan localizar y neutralizar amenazas en terrenos complicados, como lagos, pantanos y bosques que delimitan la frontera con Rusia.
Tanto la cooperación entre los países europeos que comparten frontera con Rusia como la comprensión del terreno son esenciales para evitar el fracaso de la línea Maginot, una serie de fortificaciones que Francia construyó durante la Segunda Guerra Mundial.
Durante ese tiempo, se pensó que los alemanes no podrían atravesar el bosque de las Ardenas hacia Bélgica. Aunque las fortificaciones de la línea Maginot obligaron a los alemanes a reconsiderar su estrategia, Bélgica quedó desprotegida. Hoy, las naciones europeas reconocen que no pueden prevenir completamente un ataque ruso, pero pueden intentar alterar su naturaleza. La meta de estas barreras no es solo disuasoria, sino también controlar las dinámicas de cualquier invasión.
En caso de un anuncio de cese de fuego entre Ucrania y Rusia, los líderes de los países bálticos temen que el Kremlin podría mover sus tropas hacia sus fronteras.
Los países que limitan con Rusia buscan estar lo mejor preparados posible para enfrentar cualquier movimiento que realice Vladimir Putin a continuación.
(Imagen: Getty Images)
PURANOTICIA // BBC MUNDO
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