«Fue muy difícil. Una gran tragedia».
Cada funicular tiene capacidad para alrededor de 43 pasajeros, tanto sentados como de pie.
Las autoridades señalaron que todavía es muy temprano para establecer la causa del accidente.
Sin embargo, la prensa portuguesa informó que una rotura en el cable que mueve los vagones por las empinadas pendientes de la ciudad podría ser la razón por la que el vagón perdió el control, impactando a otro que esperaba en una estación cercana antes de colisionar con un edificio.
Las imágenes del lugar del incidente mostraron un vagón amarillo volcado y casi completamente destruido.
Poco después del accidente, se podía ver a personas huyendo a pie mientras el humo envolvía la calle adoquinada.
Un hombre que estaba en otro funicular al pie de la colina aseguró que le gritó a su esposa que todos iban a morir.
«No importa cuántos años más viva, nunca volveré a subir al funicular», comentó, visiblemente afectado.
El servicio de emergencias médicas de Portugal reportó inicialmente la muerte de 15 personas y 18 heridas. Sin embargo, durante la mañana del jueves, Margarida Castro, directora de Protección Civil de Lisboa, aumentó la cifra a 17 fallecidos y 23 heridos, según informó el Diario da Notícias.
Poco después, el primer ministro, Luis Montenegro, rectificó y precisó que el número de muertos es de 16.
«Es una de las peores tragedias humanas en nuestra historia reciente«, expresó el mandatario durante una rueda de prensa.
La directora de Protección Civil aseguró que todos los fallecidos eran adultos y que entre los heridos hay ciudadanos de al menos 10 nacionalidades diferentes.
«Cuatro de ellos son de nacionalidad portuguesa, dos alemanes, dos españoles, un coreano, un caboverdiano, un canadiense, un italiano, una francesa, un suizo y un marroquí«, declaró.
André Marques, el guardafrenos del funicular, fue la primera víctima identificada. La empresa operadora, Carris, lo describió como «un profesional dedicado, amable y alegre».
La compañía aseguró que está colaborando con la investigación.
Algunos heridos de carácter leve ya han sido dados de alta, incluyendo a un niño y una mujer embarazada, según informaron los responsables del Hospital San José, uno de los centros que atendió a las víctimas.
El alcalde de Lisboa, Carlos Moedas, ha declarado tres días de luto.
«Expreso mis más sinceras condolencias a los familiares y amigos de las víctimas. Lisboa está de luto«, publicó en su cuenta de X.
Solidaridad hacia Portugal ha comenzado a llegar; el Parlamento Europeo decidió que sus banderas ondearán a media asta este jueves como «señal de duelo».
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó estar «consternado por este terrible accidente».
«Todo mi afecto y solidaridad con las familias de las víctimas y con el pueblo portugués en este difícil momento», señaló en una declaración en X.
«Este accidente requiere una investigación exhaustiva de sus causas«, expresó Manuel Leal, líder de la Federación de Sindicatos de los Trabajadores de los Transportes y Comunicaciones al Jornal Da Notícias.
«Los trabajadores han señalado que el mantenimiento de los funiculares debe ser nuevamente responsabilidad de los empleados de Carris (la empresa pública que los gestiona) en lugar de delegarse a empresas externas», agregó.
El mantenimiento estaba a cargo de la empresa privada MNTC, pero el contrato de esta finalizó en agosto pasado, según lo publicado por el Diario de Notícias.
De acuerdo al dirigente sindical, algunos empleados habían expresado preocupaciones sobre la tensión en los cables, aunque los directivos de la empresa pública sostienen que se han seguido todos los protocolos de mantenimiento rigurosamente.
«El mantenimiento general, que se realiza cada cuatro años, se llevó a cabo en 2022, y la revisión provisional, que se efectúa cada dos años, se realizó en 2024», indica su página web.
Mientras se investiga lo ocurrido, las autoridades de Lisboa han decidido suspender las operaciones de los demás funiculares para realizarles revisiones técnicas.
El elevador de la Gloria es un sistema ferroviario diseñado para facilitar el ascenso y descenso de inclinaciones pronunciadas en Lisboa.
Este funicular, que se inauguró en 1885 y fue electrificado tres décadas más tarde, es una de las atracciones turísticas más destacadas de Lisboa. En 2002 fue declarado monumento nacional.
Sus icónicos vagones amarillos no solo son fuente de inspiración para los recuerdos que los comerciantes ofrecen a los visitantes, sino que también son un medio de transporte esencial para superar las calles empinadas y adoquinadas de la ciudad.
«Es muy útil, especialmente para aquellas personas con movilidad reducida, ya que les facilita el ascenso de las pendientes«, afirmó Fabiana Pavel, presidenta de una asociación vecinal de Lisboa, en una conversación con BBC Radio 4.
El accidente ocurrió justo cuando muchos padres regresaban a casa con sus hijos tras un día escolar.
El vehículo implicado forma parte de la línea que recorre aproximadamente 275 metros desde la Plaza de los Restauradores, en el centro de Lisboa, hasta las encantadoras calles del Barrio Alto. El desplazamiento dura solo tres minutos.
A diferencia de los funiculares clásicos, los del elevador de la Gloria funcionan con motores eléctricos y están conectados en sus extremos por un cable de tracción, lo que significa que al descender uno, su peso eleva automáticamente al otro.
No es la primera vez que este elevador enfrenta un accidente: el 7 de mayo de 2018 descarriló sin causar heridos, reportó el diario Público.
(Imagen: Horacio Villalobos/Getty Images)
PURANOTICIA // BBC MUNDO
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