El Juzgado de Garantía de Cañete ha dictado prisión preventiva para Gerson Alejandro Luengo Navarrete debido a su implicación en el ataque incendiario al Molino Grollmus, que tuvo lugar en agosto de 2022 en Contulmo, región del Biobío.
El imputado enfrenta cargos por cuatro delitos frustrados de homicidio calificado, así como los delitos consumados de incendio, robo con violencia, porte ilegal de armas de fuego y disparos injustificados en la vía pública.
Durante la audiencia de formalización, el juez Cristián Rosenberg de la Fuente decidió que el imputado debía ser encarcelado, argumentando que su libertad representa un riesgo para la seguridad pública, para las víctimas y de fuga. También se mantuvo el plazo de investigación en dos meses, que fue ampliado el 8 de este mes.
Según la Fiscalía, el 29 de agosto, alrededor de las 16:00 horas, un grupo de unos treinta individuos, incluyendo a Luengo Navarrete, se congregó en una cancha en el sector de Antiquina. Allí planificaron el ataque a las propiedades de la familia Grollmus, utilizando radios para comunicarse y desplazándose en al menos tres camionetas por caminos poco frecuentados.
Durante el ataque, la única imputada, C.A.N.L., tenía la responsabilidad de brindar cobertura, manteniendo contacto radial con su pareja y líder del grupo, F.G.A.C., para advertir sobre posibles contratiempos.
Al acercarse a la propiedad, F.G.A.C. asignó funciones, distribuyó armas cortas y largas, municiones, chalecos antibalas y radios. Un grupo procedió a prender fuego a una vivienda vecina, propiedad de Lorena Caamaño Sánchez, que no estaba habitada en ese momento, resultando en la total destrucción de la casa.
Simultáneamente, otro grupo de aproximadamente doce personas atacó a Mario Hernán González Arce y Celso Hernaldo Carrillo Castillo, quienes se encontraban trabajando en la zona y viajaban en una camioneta. Les intimidaron con escopetas, forzándolos a salir del vehículo y robándoles dos motosierras y teléfonos celulares. Después de amarrarlos, se llevaron la camioneta, que usaron junto con otro vehículo previamente robado a Fabiola Herrera Arrepol, para bloquear el acceso al molino Grollmus.
Entre las 17:30 y las 18:00 horas, los atacantes accedieron violentamente al terreno del molino en Contulmo. Rodearon la casa familiar y abrieron fuego contra ella.
El ataque fue repelido por Christian Grollmus con una escopeta de 12 milímetros y una pistola de 9 milímetros, apoyado por su padre con una escopeta calibre 36.
Durante la balacera, los atacantes incendiaron la leñera, el molino y el museo familiar, destruyendo completamente estas estructuras, así como los vehículos de los ocupantes de la casa: una camioneta del padre y un station wagon del hijo.
Mientras tanto, otra facción entró a una vivienda contigua y redujo de manera violenta a Carlos Enrique Grollmus Thiele (de 79 años), utilizándolo como escudo para protegerse de los disparos. Posteriormente, lo agredieron físicamente y uno de los atacantes le disparó en la pierna izquierda con una escopeta, lo que puso en riesgo su vida y resultó en la amputación de la extremidad.
Asimismo, durante el ataque, los acusados también redujeron a Ramón Nonato Cid Gutiérrez (de 75 años), quien se encontraba en las cercanías, esperando a su hijo dentro de un automóvil.
Cuando lo sacaron del vehículo y lo arrojaron al suelo, el hijo de la víctima, Christian Rodrigo Cid Ferreira, intentó intervenir, pero uno de los agresores le disparó en el rostro con una escopeta de 12 milímetros, causándole un trauma ocular y pérdida de visión en el ojo derecho, entre otras lesiones por perdigones.
Al enterarse de lo sucedido, Carabineros de la Tenencia de Contulmo se trasladaron al lugar en una camioneta y un vehículo blindado, pero tuvieron que continuar a pie debido a los cortes en la ruta realizados por los atacantes.
Cuando llegaron, los oficiales hicieron uso de sus armas de fuego institucionales, mientras los atacantes huyeron en las camionetas en las que habían llegado.
PURANOTICIA
Con Información de puranoticia.pnt.cl



