El descontento entre los residentes de la zona sur de Villa Alemana está en aumento. Habitantes de áreas como Huanhualí, Peumo, Prat y San José han reportado serios inconvenientes para desplazarse dentro de la provincia de Marga Marga y hacia la zona costera del Gran Valparaíso. Esto se debe a la escasa frecuencia de los microbuses de las líneas 102 y 103, que en ocasiones tardan hasta una hora o más en llegar a los paraderos establecidos.
La problemática surgió tras la reciente licitación del transporte público del Gran Valparaíso, que finalizó el contrato con la empresa Fenur hace más de dos meses. Desde entonces, el servicio ha sido asumido por cuatro nuevas unidades de negocio, cuya operación ha sido objeto de críticas por parte de los vecinos de Villa Alemana, especialmente aquellos de la zona sur, quienes afirman que la calidad del transporte público ha disminuido considerablemente desde septiembre.
Los reclamos se centran en la antigüedad de los buses, muchos de los cuales, según relatan los usuarios, han sido reutilizados de otras comunas como Viña del Mar, donde formaban parte de la flota de Viña Bus. Además, los conductores son, en su mayoría, personas que no residen en la zona, lo que ha llevado a la falta de recorridos en horarios cruciales, especialmente en la mañana y la noche, cuando la demanda es mayor.
El impacto en la vida diaria ha sido inmediato. Muchos vecinos deben salir mucho más temprano de sus casas para intentar abordar alguna micro, sin garantías de éxito, ya que a menudo los buses llegan ya llenos o no aparecen. Ante esta situación, muchos se ven obligados a recurrir a colectivos o servicios de transporte por aplicación, incrementando significativamente sus gastos diarios solo para llegar a sus destinos.
Puranoticia.cl verificó en el lugar el descontento comunitario y la baja frecuencia de los microbuses de las líneas 102 y 103, tras permanecer varios minutos en la intersección de calle Maturana con avenida Marga Marga, donde los vecinos esperaban bajo el sol, resignados ante un servicio que –según coinciden– ha modificado drásticamente su rutina diaria y calidad de vida.

Rosa Paredes, presidenta del block 20 y representante de la junta de vecinos de la población San José de la Palmilla, explicó que su vida ha cambiado «en un 100% porque la gente ya no puede salir a trabajar por las mañanas, ya que no hay transporte disponible. En la mañana, no hay micros, porque los choferes que envió el señor Reinaldo Sánchez son de Viña del Mar, por lo que no hay servicio a las 5 o 6 de la mañana, que es cuando solía pasar la primera micro. Antes, con Fenur, había un servicio más eficiente. La primera micro solía pasar alrededor de las 6, a veces un poco antes, pero ahora no hay nada. Hay que esperar una hora y media.»
Comparando el servicio previo, Rosa Paredes mencionó a Puranoticia.cl que «Fenur tenía entre 5 y 10 minutos de frecuencia, ya que operaba con unas 65 máquinas, de las cuales cerca de 60 estaban en circulación y cinco en mantenimiento. Ahora, el tiempo de espera es de hora y media. Las líneas 102 y 103 han sido las más perjudicadas para Peumo, Hipódromo y Álamo. La 102 a veces no llega. A veces sale de la garita, pero no siempre va a San José. He presenciado a un chofer que conversaba con su copiloto, mencionando que le estaban indicando que era la 102, pero él cambió el letrero a 103 porque no quería ir a esa zona. Envié el número de esa máquina.»
Además, Rosa Paredes insistió en su conversación con nuestro medio que «los choferes no son de aquí, son de Viña. Ninguno es local. Son de afuera, por eso no tenemos micros en horarios adecuados. La gente a veces tiene que gastar entre $4.000 y $5.000 para tomar un Didi que los lleve a cierta parte y luego cambiar de transporte para llegar a su trabajo. Es un gasto elevado y no se han considerado estas circunstancias.»
Otra vecina consultada por Puranoticia.cl comentó que «el servicio de transporte ahora es muy deficiente, sobre todo de la línea 103, que ha empeorado notablemente. Antes, la frecuencia era de cada 5 minutos y ahora, con suerte, cada 1 hora. Esto se nota sobre todo en los fines de semana. La otra vez estuve esperando la 103 durante más de 2 horas y no pasó. Nos vemos obligados a tomar colectivos, lo que significa un doble gasto, o recurrir a otras locomociones para trasladarnos de Villa Alemana a Peumo o Prat.»
Por su parte, un residente del sector comentó que el problema se presenta «cuando voy a la feria, ya que hay que tomar dos micros porque la 102 no pasa y la 103 tiene una frecuencia muy baja. Al ir al trabajo, a veces llego tarde. Mi hermano tiene que madrugar para ir a la universidad en Valparaíso, así que el cambio es notable.»
Los vecinos consultados por Puranoticia.cl atribuyen gran parte del problema al empresario Reinaldo Sánchez, quien está relacionado con las unidades de negocio que presentan problemas de frecuencia. Sin embargo, la responsabilidad de fiscalizar el cumplimiento de las frecuencias de microbuses en Villa Alemana –y en toda la región– recae en la Seremi de Transportes.

Consultada la entidad ministerial, informaron que «con respecto a la situación del transporte urbano en la provincia de Marga Marga, como Seremi de Transportes y Telecomunicaciones de Valparaíso, hemos mantenido reuniones con las autoridades y actores involucrados, además de realizar acciones como la fiscalización de este lunes, en la que se controlaron 32 máquinas.»
Sobre el estado de los buses y el incumplimiento de las rutas, afirmaron que «se verificaron en terreno y se constataron infracciones en tres máquinas.»
Finalmente, la Seremi de Transportes y Telecomunicaciones de Valparaíso indicó que «continuaremos verificando la situación y manteniendo comunicación con los nuevos operadores, quienes deben cumplir con las exigencias del Ministerio.»
El resentimiento de los vecinos del sur de Villa Alemana ilustra un problema más amplio que afecta al sistema de transporte en Gran Valparaíso. Mientras la autoridad sostiene que las nuevas empresas cumplen con los estándares requeridos, la experiencia diaria de los usuarios refleja una realidad diferente, caracterizada por incertidumbres, retrasos y un aumento en los costos de traslado. Por ahora, los habitantes de áreas como San José, Peumo y Huanhualí continúan esperando en los paraderos una solución que, al menos por el momento, parece no tener una dirección clara.
PURANOTICIA
Con Información de puranoticia.pnt.cl



