Los sucesos registrados este viernes en el Instituto Nacional, donde un grupo de individuos vestidos con overoles blancos lanzó una bomba molotov en la sala de profesores, reavivaron las medidas de seguridad y las tensiones políticas relacionadas con la violencia en el ámbito escolar.
El alcalde de Santiago, Mario Desbordes (RN), indicó que se han presentado querellas nominativas: «Hemos ingresado diversas querellas nominativas, es decir, con nombre y apellido. Esto ha permitido que, por primera vez en la historia, gracias al trabajo conjunto con la Fiscalía Centro Norte y carabineros, hay menores que han sido sorprendidos en flagrancia y actualmente están bajo internación provisoria en un recinto del Sename, algo que nunca había ocurrido antes. Este es un avance para desmantelar las organizaciones tras este fenómeno».
Según el alcalde, estos incidentes no son aislados: «No se trata de estudiantes que de repente decidieron lanzar una molotov… Aquí hay una estructura, una logística, grupos que los adoctrinan y entrenan, y que les enseñan a fabricar molotovs, y estamos persiguiendo a esos grupos«.
Sin embargo, la respuesta institucional ha provocado choques con el defensor de la Niñez, Anuar Quesille. Desbordes lo acusó de obstaculizar las medidas: «Mi único inconveniente es que el defensor de la niñez constantemente entorpece nuestro trabajo, prioritizando la defensa de quienes generan el desorden en lugar de proteger a la comunidad que necesita estudiar».
Además, afirmó: «nuevamente, el defensor de la niñez está interponiendo acciones que buscan impedirnos aplicar la ley aula segura. Lamento que el defensor de la niñez apoye a aquellos que fomentan la violencia, en lugar de respaldar a la mayoría de los estudiantes y familias que requieren que las escuelas operen adecuadamente».
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Con Información de puranoticia.pnt.cl



