La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, afirmó que Estados Unidos «nunca ha pedido el uso» de su territorio para «realizar ataques contra el pueblo venezolano» y se comprometió a «no participar en ninguna acción que lo perjudique», tras la llegada de marines estadounidenses a su país.
Además, subrayó que mantiene «relaciones pacíficas con el pueblo de Venezuela» y aseguró que «la seguridad de los ciudadanos y la infraestructura de Trinidad y Tobago está garantizada, ya que no participamos en agresiones contra Venezuela».
Por otro lado, Persad-Bissessar enfatizó la soberanía de su nación, afirmando que «no sigue ciegamente a Estados Unidos ni a bloques como la Caricom», a la que criticó recientemente como un «socio poco fiable» por «elegir a Venezuela sobre Trinidad». Esto ocurrió después de que los otros miembros de la alianza caribeña decidieran declarar la región como zona de paz, en medio de los ataques estadounidenses a embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico.
La líder trinitense señaló que su país no puede ser zona de paz cuando enfrenta la violencia originada por el narcotráfico y el tráfico de armas. Así, contextualizó la relación de su Gobierno con Estados Unidos, apoyando «a los socios internacionales comprometidos en combatir esta plaga».
Simultáneamente, Persad-Bissessar justificó la cooperación militar con Washington durante las recientes maniobras conjuntas de la 22ª unidad expedicionaria de marines de Estados Unidos con las Fuerzas de Defensa de Trinidad y Tobago, en virtud del Acuerdo sobre el Estatuto de Fuerzas, un pacto militar heredado de su predecesor, Keith Rowley. Según la primera ministra, este acuerdo «obliga a Trinidad y Tobago a colaborar con el Ejército estadounidense en sus ejercicios de entrenamiento en la región».
PURANOTICIA
Con Información de puranoticia.pnt.cl



