El reciente movimiento migratorio hacia la frontera entre Chile y Perú se debe a una combinación de presiones políticas, temores por cambios en las leyes migratorias y dificultades administrativas que impiden avanzar hacia territorio peruano.
En los últimos días, numerosas personas —principalmente de Venezuela, junto con ciudadanos colombianos y ecuatorianos— han intentado cruzar por Chacalluta, manifestando que buscan regresar a sus países de origen y que no tienen intención de quedarse en Perú.
Muchos de ellos admiten que ingresaron irregularmente a Chile, pero afirman que se autodenunciaron y completaron su empadronamiento. Sin embargo, han encontrado impedimentos para continuar su trayecto debido a los requisitos migratorios del país vecino.
De acuerdo a sus relatos, los funcionarios peruanos les exigen un documento de expulsión, un requisito que muchos no tienen. “En el control peruano me piden el documento de expulsión y no lo tengo. Tuve que firmar en la PDI porque hice autodenuncia”, comentó una madre ecuatoriana a El Mercurio.
A estas dificultades se suma el impacto político de las declaraciones del candidato presidencial del Partido Republicano, José Antonio Kast, quien ha agudizado sus advertencias hacia la población en situación irregular.
El viernes, en medio de la tensión en el norte, Kast afirmó: “quedan 103 días para que ustedes salgan voluntariamente de nuestra patria (…) Si no lo hacen, tendrán que salir posteriormente a que yo asuma la presidencia, con lo puesto”.
En una entrevista anterior, también mencionó que si un extranjero irregular tiene hijos chilenos, “el padre tendría que decidir si se arriesga por su hijo o deja el cuidado de este al Estado”. Comentarios como estos han sido citados por migrantes como parte del temor que les llevó a dejar Chile.
Este domingo, el subsecretario del Interior, Víctor Ramos, ofreció un balance actualizado, indicando que solo 14 personas permanecen en la frontera, descartando que la situación sea una crisis.
“Hablar de crisis es innecesario. Siempre existen problemas en la frontera que deben ser abordados constantemente. Es un tema dinámico y fluctuante, por lo que se deben anticipar escenarios”, afirmó.
Aunque algunos atribuyen su desplazamiento a razones humanitarias o familiares —como el deseo de regresar a sus lugares de origen por las festividades—, también hay factores geopolíticos que influyen en la situación.
En el caso de los venezolanos, algunos mencionan su deseo de regresar debido a la percepción de que, tras la ofensiva de Donald Trump contra Nicolás Maduro, el liderazgo del mandatario venezolano tendría “poco tiempo más”, lo que genera expectativas de un posible cambio político en su país.
Por el momento, el Gobierno sigue supervisando la situación en la frontera norte, mientras las restricciones impuestas por Perú continúan y persiste la incertidumbre entre los migrantes que buscan una solución antes de que las condiciones políticas o administrativas se complicen aún más.
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Con Información de puranoticia.pnt.cl



