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Péchier fue objeto de una investigación por primera vez hace ocho años, tras ser sospechoso de envenenar a pacientes en dos clínicas de Besançon entre 2008 y 2017.
La alerta se disparó en 2017, cuando se detectó un exceso de cloruro de potasio en la bolsa de infusión de una mujer que sufrió un infarto durante una cirugía de columna.
Los investigadores hallaron un patrón de «eventos adversos graves» en la clínica privada Saint-Vincent en Besançon. Mientras que el promedio nacional de infartos fatales bajo anestesia era de 1 por cada 100.000, en esta clínica la cifra superaba en más de seis veces esa estadística.
Además, en la mayoría de los casos a nivel nacional se lograba determinar una causa del infarto, mientras que en Saint-Vincent permanecía sin explicación.
Se observó que estos «eventos» cesaban cuando Péchier no estaba, trabajando en otra clínica, donde, a su vez, ocurría un aumento de tales incidentes. Al regresar a Saint-Vincent, las emergencias se reactualizaban. Cuando se le inhabilitó para ejercer en 2017, la anomalía se desvaneció.
Las víctimas
La primera víctima conocida de Péchier fue Sandra Simard, quien tenía 36 años y sufrió un paro cardíaco repentino durante una cirugía de columna. Sobrevivió gracias a la intervención de Péchier, aunque entró en coma.
Los análisis de sus bolsas de infusión revelaron concentraciones de potasio 100 veces superiores a lo normal, lo que llevó a la fiscalía local a actuar.
Durante las 15 semanas que duró el juicio, Péchier reconoció que algunos pacientes que enfermaron o fallecieron podrían haber sido envenenados, pero siempre negó haber cometido delito. «Como ya he dicho, no soy un envenenador… Siempre he respetado el juramento hipocrático«, afirmó.
Ahora, Péchier enfrentará al menos 22 años de prisión, tras haber estado en libertad durante todo el proceso judicial. Tiene 10 días para presentar una apelación, lo que significaría un segundo juicio en el transcurso de un año.
«Sus colegas decían que siempre parecía tener la respuesta», indicó el fiscal del caso. «Se pasaba por el mejor, creando la imagen de salvador para que sus compañeros acudieran a él instintivamente».
Péchier negó los cargos, y sus abogados argumentaron que no había pruebas contundentes que lo vincularan con los crímenes. Sin embargo, su propio testimonio fluctuó durante el juicio, hasta que finalmente admitió que debía existir un envenenador en la clínica, pero que no era él.
«Personalidad Dr. Jekyll y Mr. Hyde»
Péchier, hijo de dos médicos, fue descrito por un psicólogo de la corte como poseedor de una personalidad similar a la del «Dr. Jekyll y Mr. Hyde», una referencia a la novela de Robert Louis Stevenson: una faceta respetable y otra capaz de causar gran daño.
El anestesiólogo intentó suicidarse en 2014 y nuevamente en 2021. Divorciado y padre de tres hijos, manifestó ante el tribunal, antes del veredicto, que su única preocupación era proteger a su familia. Mientras sus hijos lloraban al escuchar la sentencia, él permaneció impasible.
«Es el fin de una pesadilla», expresó Sandra Simard, una de las sobrevivientes. Jean-Claude Gandon, otro paciente rescatado, comentó: «Ahora podremos tener una Navidad más tranquila».
(Imagen: Arnaud Finistre / AFP)
Fuente: PURANOTICIA // BBC MUNDO
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