La llegada del verano ha vuelto a generar preocupación entre los residentes del borde costero de Viña del Mar, especialmente en áreas como las avenidas Perú y San Martín. El incremento del comercio informal, la venta indiscriminada de alcohol en la calle, el ruido excesivo y las fiestas descontroladas han causado un gran descontento entre los habitantes de la zona.
Este fenómeno, lejos de ser aislado, se repite con fuerza cada temporada estival en uno de los lugares más emblemáticos y turísticos de la Ciudad Jardín, que atrae a miles de visitantes cada año en busca de disfrutar del mar y la oferta recreativa que esta comuna de la región de Valparaíso tiene para ofrecer.
Desde la Fundación Comité Defensa del Borde Costero de Viña del Mar, se señala a Puranoticia.cl que esta problemática no es nueva, evidenciándose también durante el verano anterior sin se haya encontrado una solución efectiva hasta el momento.

La vocera del comité, María Adela Baeza, manifestó su preocupación: “Estamos muy preocupados en la Av. Perú. Somos un grupo de alrededor de 50 vecinos de diversos barrios de Viña, organizados por la defensa del borde costero. Sin embargo, no hemos logrado que se proteja esta área y parece que las cosas solo empeoran.”
Según explicó, han intentado contactar en múltiples ocasiones a la alcaldesa Macarena Ripamonti, enviándole ocho cartas durante 2025 para alertarla sobre el deterioro del sector, un problema que se intensificó desde el verano pasado, especialmente con la llegada de nuevos atractivos como «La Gran Rueda» en la Av. Perú.
«Los carabineros pasan, a veces confiscando cosas, pero al día siguiente vuelve a ocurrir lo mismo. Ya no hay respeto por la institucionalidad. La venta de comida, algo que no era común hace unos años, se ha vuelto habitual; la situación está empeorando y los residentes sufrimos mucho con esto», afirmó la vecina a Puranoticia.cl.
Si bien es cierto que el comercio ambulante ha sido parte de la dinámica de la zona costera, los vecinos argumentan que la situación actual supera cualquier episodio previo. Denuncian fiestas que se extienden hasta la mañana, con música estridente, bailes, gritos y peleas, creando un ambiente de constante tensión e inseguridad.
“El año pasado incluso acudimos a la Contraloría por la proliferación de foodtrucks en la Av. Perú. (…) Ahora debemos ver cómo proceder porque la gente está desesperada; apenas inicia la temporada. Estas mismas fiestas han sido observadas en la Av. San Martín, con personas que ignoran las normativas y el respeto por la convivencia”, agregó la dirigenta.
La vocera del Comité Defensa del Borde Costero enfatizó que la situación actual representa un quiebre en la convivencia histórica del sector y una falta de protección hacia espacios de gran valor patrimonial.
«Nunca habíamos enfrentado esta situación en el borde costero. El Muelle Vergara debería ser considerado patrimonio histórico, pero ni siquiera eso se respeta. A menudo, quienes dirigimos nos sentimos impotentes ante esta problemática. La comunicación con los vecinos y dirigentes no ha cambiado, lo que lleva a un desgaste”, concluyó la vecina de la Ciudad Jardín.

Finalmente, María Adela Baeza manifestó que «el gran desafío es el comercio informal, que opera con o sin permisos. Deberíamos contar con espacios adecuados, limpios, con servicios sanitarios para todos los trabajadores de la zona. Es crucial encontrar una solución digna y sostenible, pero no en el borde costero. Además, no es justo para los artesanos que han contribuido a la cultura de Viña del Mar a lo largo de los años”.
Por lo tanto, los vecinos del borde costero de Viña del Mar hacen un llamado urgente a las autoridades para que implementen medidas concretas y sostenibles que permitan armonizar la actividad turística con el derecho al descanso, la seguridad y la convivencia pacífica de quienes residen en uno de los sectores más emblemáticos de la ciudad.
PURANOTICIA
Con Información de puranoticia.pnt.cl



