Actualmente, el escenario laboral es complejo, como lo indican las últimas estadísticas oficiales y que constituye uno de los principales retos para el nuevo equipo económico de José Antonio Kast. Tanto los datos de la encuesta de empleo del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) como los registros administrativos evidencian un debilitamiento en el mercado laboral.
En el trimestre de septiembre a noviembre, la tasa de desocupación se situó en 8,4%, lo que representa un aumento de 0,2 puntos porcentuales en comparación con el año anterior, aunque sin variaciones respecto al trimestre anterior. Durante este período, se crearon 115.624 nuevos empleos, un incremento del 1,2%, el menor crecimiento anual desde el trimestre de mayo-julio.
Las cifras administrativas respaldan esta evaluación. De acuerdo con los datos de la Superintendencia de Pensiones, que contabilizan a los trabajadores cotizantes en AFP, en noviembre se registraron 5.849.494 cotizantes. Esto representa 39.133 empleos más que en el mismo mes de 2024, equivalente a un aumento del 0,7%, el crecimiento más bajo tanto en porcentaje como en número de puestos creados desde octubre de 2024.
Otro indicador importante es el informe de la Dirección del Trabajo, que muestra la evolución de los despidos, especialmente aquellos ligados a la necesidad de la empresa, considerada una señal directa sobre el comportamiento de la actividad económica.
Según ese informe, en noviembre de 2025 se registraron 38.144 despidos por necesidad de la empresa, lo cual representa un aumento anual del 5% y marca la novena subida consecutiva en esta serie. En el acumulado de enero a noviembre, los despidos bajo esta causal alcanzaron un total de 453.154, lo que equivale a un incremento del 6,9% en un año. En términos absolutos, se trata del mayor nivel acumulado a noviembre desde 2020, cuando durante la pandemia se registraron 470.053 desvinculaciones por esta razón.
Para los economistas, la trayectoria de estos despidos es fundamental para evaluar la salud del mercado laboral, especialmente en relación con el empleo asalariado privado. Juan Bravo, director del OCEC-UDP, mencionó a La Tercera que “los despidos por necesidad de la empresa han mostrado un aumento interanual durante 9 meses consecutivos, confirmando una clara tendencia alcista alineada con el deterioro del mercado laboral en los últimos meses”.
Asimismo, Carmen Cifuentes, economista de Clapes UC, indicó que “el incremento en los despidos por necesidades de la empresa está en sintonía con el deterioro observado en las cifras de empleo formal en el sector privado. En un contexto de limitada creación de puestos de trabajo, un mayor flujo de despidos eleva la tasa de desempleo, o al menos impide que esta disminuya de forma sostenida”.
La economista también observó que “cuando la generación de empleo es escasa, cada aumento en los despidos impacta más directamente no solo en el nivel de desocupación, sino también en su duración, ya que indica mayores dificultades para la reinserción de las personas en el mercado laboral formal. Esto se ha evidenciado con un aumento del desempleo de larga duración”.
Con el cierre del año a la vista, los especialistas estiman que los despidos por necesidad de la empresa podrían rondar los 500 mil casos, aunque es poco probable que se supere el récord de 506 mil registrado durante la pandemia. En resumen, 2025 se perfila como el peor año en este aspecto desde 2020.
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Con Información de puranoticia.pnt.cl



