Valparaíso. Profunda molestia han manifestado vecinos, locatarios y representantes de la Junta de Vecinos del sector Pasaje Quillota con Avenida Argentina, tras constatar el daño sufrido por los murales realizados a fines de 2023 y enero de 2024 en un proyecto colaborativo que involucró a la comunidad, empresas privadas y el municipio.
Las obras, levantadas en conjunto con comerciantes históricos del sector, fueron concebidas como un acto de recuperación urbana y puesta en valor del antiguo auge económico de Pasaje Quillota, un punto neurálgico del comercio porteño durante décadas. Los murales representan la memoria comercial del sector, el espíritu emprendedor y la identidad popular que caracterizó a este tradicional eje de Valparaíso.
Sin embargo, la reciente instalación de un mall chino en el edificio que anteriormente ocupó la tienda La Polar ha generado tensión en el entorno comercial. Según denuncian vecinos y locatarios, durante el proceso de instalación se produjeron intervenciones y daños directos sobre los murales, afectando piezas que habían sido ejecutadas con financiamiento mixto y trabajo comunitario.
“Esto no es solo pintura sobre un muro. Es historia, es identidad y es el esfuerzo de vecinos que quieren que el barrio resurja”, señalan representantes del sector, quienes además advierten que el impacto no es solo cultural, sino también económico. Comerciantes tradicionales sostienen que la llegada de grandes formatos comerciales desregulados altera el equilibrio del comercio local, debilitando aún más a quienes intentan mantener vivo el carácter histórico del barrio.
La preocupación no se limita a Pasaje Quillota. En Plaza Aníbal Pinto, otro mural que retrata la vida cotidiana porteña y el carácter popular de Valparaíso también presenta daños significativos producto de rayados y vandalización. Para los vecinos, se trata de una señal preocupante respecto al cuidado del patrimonio urbano contemporáneo.
“El porteño se manifiesta. No estamos en contra de la expresión urbana, pero sí del rayado indiscriminado que destruye lo bello y, sobre todo, la identidad de su gente”, expresan dirigentes locales.
Las obras afectadas forman parte de un esfuerzo más amplio por recuperar espacios públicos a través del arte mural como herramienta de cohesión social y reactivación económica. El llamado de la comunidad es a establecer mayores medidas de protección, coordinación con nuevos actores comerciales y compromiso municipal para resguardar intervenciones que fueron desarrolladas con participación ciudadana.
Vecinos y comerciantes esperan que se generen instancias de diálogo y reparación, subrayando que la recuperación de Valparaíso no puede construirse sobre la pérdida de su memoria visual y cultural.






