Michelle Bachelet realizó una reaparición sorpresiva en Chile tras pausar temporalmente sus actividades en su campaña internacional para posicionarse como próxima secretaria general de las Naciones Unidas.
La exjefa de Estado llegó al país para participar en un encuentro con alcaldesas de diferentes tendencias políticas, centrado en liderazgos femeninos y redes de apoyo.
Su regreso coincide con un momento determinante de su despliegue internacional, en el cual busca obtener apoyos estratégicos en el Consejo de Seguridad de la ONU con el respaldo formal de México y Brasil.
Durante su intervención frente a las jefas comunales, Bachelet enfatizó la importancia de la gestión municipal, señalando que es en las comunas donde la política se convierte en soluciones concretas para los ciudadanos, describiendo a las alcaldías como el primer contacto de las familias en situación de vulnerabilidad.
Sin embargo, el ámbito internacional también estuvo presente en su discurso. Al finalizar el encuentro, pronunció una frase que generó aplausos espontáneos: «Espero que la próxima vez, si soy seleccionada secretaria general, la reunión sea en Nueva York».
Esta declaración evidencia que su aspiración de encabezar el organismo mundial mantiene vigencia, a pesar de la distancia que ha tomado el Gobierno de José Antonio Kast respecto a su postulación.
Durante el encuentro, Bachelet también abordó los prejuicios persistentes contra las mujeres en posiciones de poder, comentando que la prensa cuestionó que utilizara repetidas veces la misma chaqueta verde en sus citas diplomáticas. «Ni a una expresidenta se le terminan los estereotipos y las evaluaciones que son ridículas», afirmó entre risas, declarándose abiertamente austera.
Un momento de unidad transversal surgió cuando tocó el tema de la violencia digital y política dirigida a figuras públicas.
Bachelet recordó las críticas severas y campañas de desinformación que enfrentó la candidata presidencial de derecha Evelyn Matthei durante la pasada contienda electoral, asegurando que estos ataques tienen como objetivo silenciar las voces femeninas.
La exmandataria se prepara para reanudar sus gestiones internacionales. Le queda pendiente concretar conversaciones con los siete países restantes del Consejo de Seguridad, con el objetivo principal de evitar el veto de las grandes potencias antes de la votación final.
Con Información de www.epicentrochile.com




