Genera preocupación el método de validación de identidad que algunas aerolíneas actualmente requieren, el cual solicita a los usuarios enviar una fotografía de rostro junto con su documento de identidad.
Esta práctica presenta cuestionamientos respecto a la privacidad y protección de datos personales. Solicitar una imagen facial junto a un documento oficial expone a los usuarios a riesgos significativos, tales como el uso indebido de información sensible, suplantación de identidad o filtraciones de datos. En un escenario donde los fraudes digitales y las brechas de seguridad son cada vez más comunes, este tipo de requerimientos debería someterse a una evaluación más rigurosa y transparente.
Asimismo, este mecanismo puede resultar invasivo y desproporcionado, especialmente considerando que existen alternativas de validación más seguras y menos intrusivas, como verificaciones mediante códigos, validación bancaria, autenticación en dos pasos o procesos presenciales en casos excepcionales. La protección de la identidad de los usuarios debe constituir una prioridad y no una carga adicional para ellos.
Por estas razones, las aerolíneas deberían revisar y replantear este sistema de verificación, privilegiando métodos que resguarden la privacidad y seguridad de sus clientes. Las empresas que manejan datos sensibles poseen la responsabilidad y deber legal de implementar procesos que generen confianza y no incertidumbre.
Con Información de g5noticias.cl



