martes, 7 de julio de 2026
Nacional

Reconstrucción abdominal tras pérdida significativa de peso: una nueva etapa en la recuperación física

La abdominoplastía es un procedimiento que ha experimentado un aumento del 281% en Interclínica durante el último año. Esta cirugía contribuye a corregir las secuelas físicas y funcionales que frecuentemente persisten después del tratamiento de la obesidad.

En los últimos años, el incremento de las cirugías bariátricas ha marcado una nueva fase en el manejo de la obesidad: la reconstrucción corporal y el bienestar integral de los pacientes. Para muchos de ellos, el proceso no concluye con la pérdida de peso, sino cuando recuperan funcionalidad, comodidad y confianza en su vida diaria.

En este escenario, la abdominoplastía ha adquirido una importancia progresiva. Luego de una pérdida significativa de peso, el exceso de piel y la flacidez abdominal pueden ocasionar molestias físicas, limitaciones para realizar actividad física, irritaciones cutáneas como el intertrigo e impacto negativo en la autoestima. Por esta razón, los especialistas subrayan que se trata de una intervención con un componente reconstructivo relevante, que trasciende lo puramente estético.

En Chile, el acceso a esta intervención se amplió con la incorporación del Bono PAD de Fonasa para reconstrucción de pared abdominal. Este beneficio permite a los afiliados que cumplen determinados criterios clínicos acceder a la cirugía en prestadores privados en convenio, con un copago definido y cobertura establecida.

Este mecanismo ha posibilitado que muchas personas que consideraban esta alternativa inaccesible puedan completar una etapa de recuperación que en varios casos comenzó años atrás. Se requiere un IMC mayor a 30 (o mayor a 25 si el paciente tiene entre 55 y 65 años) más un pliegue abdominal que cuelgue al menos 5 centímetros por debajo del pliegue inguinal.

Según información del grupo Interclínica, que opera siete establecimientos de salud en cinco regiones del país, estos procedimientos aumentaron un 281% durante el último año.

Al analizar por zonas, Quilpué (Los Carrera Interclínica) registró el mayor incremento con un 746%; seguido por Santiago (Cordillera Interclínica) con 267%; La Calera (Los Leones Interclínica) con 147%; e Iquique (Tarapacá Interclínica) con 113%. En Arica (San José Interclínica), durante 2025 se realizaron aproximadamente 70 procedimientos, después de no registrar este tipo de intervenciones en el período anterior.

Lejos de ser únicamente una cirugía estética, la abdominoplastía puede constituir la etapa final de un proceso reconstructivo para pacientes que han logrado una pérdida de peso importante, según señala el doctor Enrique Donoso, Director Médico de Los Carrera Interclínica. En estos casos, la intervención busca corregir las secuelas físicas que deja la obesidad, contribuyendo a mejorar tanto la funcionalidad como la calidad de vida.

«La piel cumple funciones protectoras y de soporte. Cuando existe un exceso importante de tejido abdominal, aparecen problemas como irritaciones crónicas, dificultades para la higiene, limitaciones para hacer ejercicio e incluso alteraciones en la postura. La cirugía busca corregir esas secuelas y favorecer una mejor calidad de vida», explica el doctor Donoso.

Natalia Barrera, de 36 años, convivió durante 18 años con la incomodidad física y emocional generada por el exceso de piel tras su proceso de pérdida de peso. Aunque consideró operarse en varias ocasiones, el costo de la intervención la obligó a posponerlo. La incorporación del Bono PAD le permitió acceder a una reconstrucción abdominal en Los Carrera Interclínica, en Quilpué.

«Después de vivir años sin sentirme realmente bien con mi cuerpo, esta reconstrucción de abdomen significó cerrar un círculo en mi vida; hoy siento que no necesito nada más para estar tranquila conmigo misma. Es importante entender que no se trata solo de estética, sino de una cirugía reconstructiva que ayuda a mejorar tu cuerpo, pero también tu alma», relata.

El doctor Donoso señala que historias como la de Natalia son frecuentes entre pacientes que han experimentado una pérdida de peso importante.

«Si bien el objetivo inicial suele ser mejorar la salud física, el proceso también tiene un componente emocional que muchas veces permanece invisible», indica.

«Muchas personas llegan después de haber logrado cambios enormes en su salud, pero siguen sintiendo que su cuerpo no refleja ese esfuerzo. La reconstrucción abdominal puede ayudar a disminuir esa brecha y favorecer una mejor integración de la nueva imagen corporal», agrega la doctora Patricia Canales, psicóloga bariátrica de Cordillera Interclínica.

Al igual que las cirugías bariátricas, las abdominoplastías requieren una evaluación médica completa y expectativas realistas. Los equipos clínicos consideran el estado nutricional del paciente, la estabilidad de su peso, las enfermedades asociadas y sus condiciones generales de salud antes de indicar el procedimiento.

«No todas las personas son candidatas para esta cirugía, y eso es importante decirlo. Generalmente hablamos de pacientes que han recorrido un camino largo, muchas veces después de años de obesidad o de una importante baja de peso. La abdominoplastía no reemplaza ese esfuerzo ni es un atajo; es una etapa más dentro de un proceso de recuperación que exige compromiso, estabilidad y preparación médica», explica la doctora Canales.

Además, la recuperación implica cuidados específicos y un período de adaptación que puede extenderse varias semanas, con controles médicos y restricciones temporales para algunas actividades.

«La cirugía puede corregir una secuela física, pero la recuperación también involucra aspectos emocionales y de adaptación. Por eso, el acompañamiento profesional es fundamental y cada paciente debe vivir este proceso a su propio ritmo», concluye la especialista.

Con Información de g5noticias.cl

editor

Redacción.

Deja tu comentario