La Armada de Chile confirmó que el conductor involucrado en el atropello múltiple corresponde a un cabo de Infantería de Marina destinado en el Fuerte Aguayo, quien se encontraba fuera de servicio al momento del accidente. La institución lamentó la muerte de seis personas y aseguró que ha colaborado con el Ministerio Público desde el primer momento.
El funcionario conducía un vehículo particular cuando se produjo el siniestro, cuyas causas aún son investigadas por el Ministerio Público y la SIAT de Carabineros. A través de un comunicado, la Armada expresó sus condolencias a las familias de las víctimas e informó que ha iniciado los procedimientos administrativos internos que correspondan.
El delegado presidencial regional, Manuel Millones, confirmó que el conductor pertenece a la Armada y precisó que el primer informe policial indicó que no presentaba consumo de alcohol, antecedente que deberá ser ratificado mediante la alcoholemia y los exámenes toxicológicos de rigor.
Millones informó que visitó a los cinco pacientes que permanecen hospitalizados en el Hospital Gustavo Fricke, quienes evolucionan favorablemente y permanecen fuera de riesgo vital. Entre ellos se encuentran dos lactantes de siete meses, quienes continuaban en evaluación médica por precaución.
Las seis personas fallecidas corresponden principalmente a comerciantes que se encontraban instalando sus puestos en la feria, pertenecientes tanto al comercio ambulante como al sector del bazar. Entre las víctimas también se encuentra una funcionaria del Hospital Naval.
El Gobierno ya activó una red de apoyo para los familiares de las víctimas y para las personas que sobrevivieron al accidente, considerando el fuerte impacto emocional que provocó el hecho.
El seremi de Desarrollo Social, Nicolás Cerda, indicó que el Ejecutivo dispondrá de apoyo psicosocial y ayuda económica para las familias más vulnerables afectadas por la tragedia, especialmente para enfrentar los gastos inmediatos derivados de los funerales y el acompañamiento posterior.
«Vamos a poner toda la disposición y toda la atención psicosocial que se pueda, tanto en temas económicos como en salud mental, porque esta es una tragedia de gran envergadura que genera un profundo trauma en las personas y sus familias», señaló Cerda.
Millones planteó que este accidente debe abrir una reflexión respecto de las condiciones de seguridad en el entorno de la feria, señalando que la instalación de barreras de protección podría ayudar a prevenir hechos similares, especialmente considerando la gran cantidad de personas que concurren habitualmente al lugar.
La investigación continúa bajo la dirección del Ministerio Público, mientras la SIAT de Carabineros realiza los peritajes destinados a establecer la dinámica exacta del accidente y determinar las responsabilidades correspondientes.
Con Información de www.observador.cl




