La diputada por el distrito 6 de la región de Valparaíso, Sofía González, repuso una indicación destinada a apoyar a las familias con pacientes discapacitados, propuesta que fue rechazada con 65 votos a favor, 40 en contra y 37 abstenciones.
La legisladora valoró el proyecto de ley, que fue aprobado con 132 votos a favor, 5 en contra y 5 abstenciones, y despachado al Senado. Sin embargo, advirtió que la iniciativa resulta insuficiente y que medidas de este tipo «quedan cortas para el bolsillo de las familias», en comparación con la millonaria inyección de recursos que recibieron los súper ricos a través de la Reforma tributaria.
La parlamentaria presentó una indicación para otorgar prioridad a las personas con discapacidad que cuenten con inscripción vigente en el Registro Nacional de la Discapacidad, especialmente cuando presenten dependencia o requieran apoyos permanentes para el desarrollo de las actividades de la vida diaria. González calificó como «impresentable que algunos parlamentarios diputados hayan rechazado este inciso».
Al respecto, la legisladora sostuvo que «realmente, no tienen ninguna explicación que estos diputados se hayan negado a priorizar, a focalizar esta ayuda en aquellas familias que más lo necesitan. Familias con personas en situación de discapacidad o familias con una persona mayor dependiente. Realmente, tiene sentido. Yo espero una explicación de estos diputados», expresó González.
En cuanto al fondo del proyecto, la diputada Sofía González manifestó que «sin vender humo, sin espejismos. Seamos serios, ahorrar 5 mil pesos mensuales no va a cambiar la realidad de las familias que batallan para llegar a fin de mes. Pero si ese proyecto sirve para abrir una discusión más profunda sobre cómo el estado asume su responsabilidad de cuidar y sirve para avanzar en una política pública más robusta, con más recursos, más cobertura y un apoyo que realmente se sienta en el bolsillo de las familias, entonces vamos a estar disponibles para dar ese primer paso. Eso sí, que nadie confunda, este es el primer paso, no la meta. Si no, corremos el riesgo de crear un beneficio que suena bien en el papel, pero que se queda corto justamente cuando llega al bolsillo de las familias».
Con Información de www.observador.cl




