El Comité Científico de Pequeños Pelágicos verificó una caída significativa en varios stocks de sardina y anchoveta, en un contexto de incertidumbre oceanográfica. En el plazo de 30 días se anunciarán las medidas técnicas y administrativas destinadas a enfrentar esta situación, garantizar la sostenibilidad de los recursos y mitigar los efectos sobre la actividad pesquera.
El cambio climático, las fluctuaciones oceanográficas y la influencia del fenómeno de El Niño figuran entre los principales motivos de alerta del comité, que completó su evaluación de las pesquerías de sardina y anchoveta tomando en cuenta los distintos stocks presentes en el territorio nacional.
El examen de los antecedentes disponibles reveló una baja sustancial en algunos de estos recursos, en medio de una alta incertidumbre sobre las condiciones ambientales y su efecto en la evolución de la biomasa. Esta situación implica retos importantes para la gestión de estas pesquerías y exige profundizar el análisis científico antes de adoptar decisiones que repercutirán directamente en la actividad del sector durante 2027.
A ello se agrega la necesidad de refrescar y complementar la información existente, dado que persisten grados de incertidumbre en torno a los datos más recientes. Por esta razón, resulta prioritario recopilar y procesar nuevos antecedentes que permitan ajustar los modelos de evaluación y disponer de una base técnica más precisa al momento de fijar las cuotas de captura y las medidas de administración pertinentes.
Ante este panorama, la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura elabora una estrategia para afrontar los retos ambientales y productivos con una perspectiva de mediano plazo. La meta es avanzar hacia un plan de manejo realista, respaldado en evidencia científica, que contemple tanto la protección de los recursos como la reducción de posibles efectos negativos sobre pescadores, armadores, trabajadores de plantas de proceso y las economías de las zonas costeras.
Con el propósito de brindar mayor certeza al sector, se informó que en los próximos 30 días se darán a conocer las medidas técnicas y administrativas definitivas. Estas determinaciones apuntarán a responder a las condiciones observadas, integrar los nuevos antecedentes disponibles y establecer un marco de manejo que permita sortear de mejor forma los desafíos previstos para el próximo año.
La autoridad subrayó que las decisiones deberán equilibrar la responsabilidad de cuidar los recursos marinos con la necesidad de ofrecer previsibilidad a quienes dependen de esta actividad. Para lograrlo, será fundamental mantener el diálogo con los distintos actores del rubro y robustecer el trabajo científico y técnico, a fin de enfrentar un escenario ambiental complejo con medidas fundamentadas, oportunas y proporcionales a la realidad de cada pesquería.
Finalmente, se avanza en los preparativos para que a comienzos de 2027 se lleve a cabo una nueva expedición científica con tomas de muestras, con el fin de obtener mayores certezas sobre un escenario que muestra variaciones oscilantes y que, por lo mismo, podría mejorar el panorama actual.
Con Información de laregionhoy.cl



