El Séptimo Juzgado de Garantía declaró admisibles las querellas presentadas por la Municipalidad de Santiago por los destrozos registrados durante dos manifestaciones en el centro de la capital, en vísperas de una nueva conmemoración del estallido social este 18 de octubre.
La primera corresponde a la marcha estudiantil convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) el 1 de octubre, mientras que la segunda se realizó el 12 de octubre bajo la consigna “Día del Encuentro de Dos Mundos”, organizada por la asamblea “Unión de los pueblos 12 de octubre”.
Con esta resolución judicial, los antecedentes fueron remitidos al Ministerio Público para dar inicio formal a las investigaciones penales.
Antes del “18-O”, el alcalde Mario Desbordes subrayó que, si bien el derecho a manifestarse de manera pacífica está plenamente garantizado, los organizadores de las marchas deben hacerse responsables de los daños ocasionados en el espacio público.
Según los antecedentes de la querella por los hechos del 12 de octubre, la jornada terminó con al menos 17 personas detenidas, tras registrarse barricadas, rayados y el lanzamiento de piedras, bengalas y fuegos artificiales contra Carabineros.
La acción legal también documenta el uso de un martillo para destruir de manera sistemática señalética vial, semáforos y paraderos del transporte público frente a la estación Universidad de Chile.
En cuanto a la movilización estudiantil del 1 de octubre, autorizada por la Delegación Presidencial con una convocatoria estimada en 3.000 personas, la querella indica que los desórdenes superaron con creces el recorrido oficial, reuniendo a cerca de 6.000 asistentes y dejando un saldo preliminar de 31 detenidos.
La querella da cuenta, además, de la violenta agresión sufrida por estudiantes de los movimientos Solidaridad UC y Movimiento Gremial frente a la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Un grupo de encapuchados atacó a los jóvenes con objetos contundentes, lo que obligó a derivar de urgencia a cuatro alumnos al Hospital Clínico UC Christus. También se registró un intento de saqueo en locales comerciales del Paseo Ahumada, que fue repelido por el personal de los establecimientos. Asimismo, existirían afectados que habrían sido intimidados, hechos que serán esclarecidos por la fiscalía.
Las acciones legales documentan, además, cuantiosos daños en el caso de la marcha estudiantil, que afectaron el patrimonio histórico y urbano del centro de Santiago, incluidos rayados en la Iglesia de San Francisco y en el Portal Fernández Concha, cuyos costos de reposición y limpieza extraordinaria han tenido que ser asumidos con recursos municipales.
Con Información de puranoticia.pnt.cl



