sábado, 4 de julio de 2026
Nacional

El Papa Francisco espera que durante el Jubileo de 2025, Roma se convierta en «un espacio acogedor para todos los peregrinos de la esperanza».

El Papa Francisco expresó su deseo de que Roma se convierta en «un lugar acogedor para todos los peregrinos de la esperanza» durante el Jubileo que la ciudad albergará en 2025. Además, subrayó que la visión de un mundo fraterno «no es una ideología», sino que representa «a Jesús, el hijo encarnado» de Dios.

El Pontífice hizo estas declaraciones el martes 31 de diciembre, durante la celebración del ‘Te Deum’, un servicio litúrgico de acción de gracias por el año que concluye, que tuvo lugar en la Basílica de San Pedro y contó con la presencia de miles de asistentes.

En su homilía, el Papa reconoció los retos que Roma enfrentó durante el último año, caracterizado por diversas obras en preparación para el Jubileo, agradeciendo especialmente al alcalde, Roberto Gualtieri. «Roma tiene el deber de acoger a todos, de manera que cada uno pueda reconocerse como hijo de Dios y hermano entre sí«, afirmó, refiriéndose a los esfuerzos por preparar la ciudad para recibir a peregrinos de todo el mundo.

Reiterando los postulados de su encíclica ‘Fratelli tutti’ (Hermanos todos), el Papa mencionó «la esperanza de la fraternidad universal» como una forma de entender el lema del Año Santo, señalando que es «hermoso» considerar que Roma ha estado «construyendo» hacia ese objetivo en los últimos meses.

«Estamos en proceso de prepararnos para recibir a hombres y mujeres de todos los rincones del mundo, incluyendo católicos y cristianos de diversas denominaciones, creyentes de todas las religiones, así como a aquellos que buscan la verdad, la libertad, la justicia y la paz: todos ellos son peregrinos de la esperanza y la fraternidad», agregó el Santo Padre.

En este contexto, resaltó que esta visión no es un ideal vacío, sino una llamada concreta para transformar la convivencia entre las personas: «La esperanza de un mundo fraterno no es una ideología ni un sistema económico, ni tampoco el avance tecnológico; es Jesús, el Hijo encarnado que nos guía en el camino«.

Francisco concluyó la última misa del año resaltando que «cuando se acepta plenamente la filiación y se reconoce a Dios como Padre, surge naturalmente el sentimiento de ser hermanos y hermanas». Asimismo, invitó a elevar una oración a Dios para que otorgue «la fortaleza necesaria para seguir adelante y progresar en nuestra peregrinación en el nuevo año».

(Imagen: Europa Press)

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Con Información de puranoticia.pnt.cl

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