La imagen de Neymar de rodillas, con las manos apuntando al cielo y la mirada perdida en el pasto, se propagará alrededor del mundo como símbolo del dolor experimentado por Brasil tras su sorpresiva eliminación en los octavos de final del torneo. En el momento en que el árbitro hizo sonar su silbato, el jugador brasileño se quebró emocionalmente.
El sueño de conquistar la sexta copa mundial se desvaneció ante una Noruega que no se intimó ante el prestigio del gigante sudamericano.
El partido resultó una pesadilla para el equipo brasileño. Los europeos anotaron en los momentos determinantes y dejaron contra las cuerdas al pentacampeón mundial.
Aunque Neymar, actual atacante del Santos, llevó el equipo sobre sus hombros e hizo un gol de descuento para poner el 1-2, el tiempo no fue suficiente. Su celebración personal no sirvió de nada frente a la de los nórdicos.
A los 34 años, el exjugador del Barcelona comprendió inmediatamente el significado de la derrota: representaba el cierre definitivo de su participación en la máxima competición del fútbol.
El camino hacia Norteamérica no fue sencillo. El atacante debió superar una rotura de ligamentos en 2023 que estuvo a punto de sacarlo del fútbol profesional, pero logró viajar para defender a su país por cuarta ocasión en un torneo de esta envergadura.
Su historial en Copas del Mundo comenzó en casa, en el torneo de Brasil 2014. Posteriormente vinieron las decepciones de Rusia 2018 y Qatar 2022, donde la selección brasileña no superó la ronda de octavos de final.
En esta ocasión, la eliminación llegó mucho antes de lo esperado. El equipo que lidera Neymar deberá partir anticipadamente, cediendo paso a una inspirada selección noruega que continúa en la carrera por el título de la mano de Erling Haaland.
Con Información de www.epicentrochile.com




