El avance destructivo del sistema frontal llevó a las autoridades a activar planes de emergencia extrema ante la magnitud de la situación. El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres informó el balance más reciente de afectados por el temporal, reportando 10 personas fallecidas y la búsqueda urgente de 4 personas desaparecidas en las regiones de Coquimbo y Atacama.
La devastación es profunda.
Según los datos del organismo, hay 17 lesionados, 2.422 personas damnificadas y 1.168 que pasaron la noche en recintos de albergue habilitados. La mayor concentración de evacuados se encuentra en la Región Metropolitana, junto con los sectores más afectados de Atacama y Coquimbo.
El daño a la infraestructura residencial registra 76 viviendas destruidas y 2.121 inmuebles con daños mayores.
Para los equipos técnicos en terreno, la evaluación continúa siendo compleja. Además de las casas inhabitables, se han identificado 16.948 propiedades con daños menores y otras 888 construcciones que aún deben ser revisadas por inspectores municipales para determinar si pueden volver a ser habitadas.
El aislamiento de las familias se concentra de manera crítica en el Norte Chico. En total, 104.504 habitantes se encuentran atrapados en sus localidades debido a los desbordes de ríos y al colapso de las rutas vehiculares.
El suministro básico también enfrenta crisis. La Superintendencia de Electricidad y Combustibles reportó que más de 138.000 clientes están sin electricidad entre Atacama y La Araucanía, siendo Coquimbo y la Región de Valparaíso las zonas con mayores problemas de cortes de energía.
La Dirección Meteorológica de Chile extendió la alarma por lluvias intensas en la Provincia de Huasco hasta la tarde del martes 21 de julio, manteniendo la alerta por tormentas eléctricas.
Con Información de www.epicentrochile.com




