Existe una considerable preocupación sobre el estado de los bancos de machas en la Región de Coquimbo, zona que genera aproximadamente el 80% de la producción nacional de este molusco, tras las lluvias y la importante cantidad de sedimentos y material orgánico que trasladó el río Elqui hacia la bahía.
En respuesta a esta situación, la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura activó un catastro junto con Sernapesca, la Autoridad Marítima y equipos técnicos especializados para evaluar la magnitud del impacto.
El monitoreo comprende análisis de agua, medición de oxígeno e inspecciones submarinas realizadas por buzos, cuyos resultados determinarán si es necesario aplicar medidas de apoyo para las comunidades que dependen de este recurso.
El subsecretario Osvaldo Urrutia expresó que comprende plenamente la preocupación de los macheros, considerando especialmente los eventos ocurridos hace décadas en la Región de Coquimbo.
«Nuestro objetivo es contar con un diagnóstico riguroso que permita determinar cuál es su magnitud y qué medidas corresponde adoptar», señaló.
El levantamiento de información abarca más allá de Caleta Peñuelas, incluyendo inspecciones en otros sectores como Huentelauquén, Guayacán y Tongoy, además de diversos recursos bentónicos y cultivos de pequeña escala que pudieron ser afectados por el ingreso de sedimentos, agua dulce y material arrastrado por las precipitaciones.
«Esperamos contar con un diagnóstico general durante los próximos días», afirmó, añadiendo que si se detectan afectaciones significativas «actuaremos oportunamente y en coordinación con los organismos competentes para implementar las medidas de apoyo y recuperación que correspondan».
El presidente del gremio de macheros de Peñuelas, Alejandro Alfaro, indicó que los efectos de la crecida del río aún son visibles en la bahía.
«Por el momento estamos bien afectados con la bajada del río y de todas las quebradas que vienen desde arriba y preliminarmente nos está contaminando la bahía con todo eso, pero estamos bien auspiciosos que tenemos que hacer un estudio para ver cómo se ha manejado el banco naturalmente», afirmó.
El dirigente explicó que, a diferencia de otras actividades acuícolas, la macha proviene de bancos completamente naturales, por lo que no existe la posibilidad de recuperar rápidamente el recurso en caso de producirse una mortalidad significativa.
Con Información de laregionhoy.cl


