domingo, 30 de agosto de 2026
Nacional

Nuevo Plan Regulador podría dirigir la expansión urbana de Quillota hacia la zona de San Pedro

La estructura urbana de Quillota podría experimentar cambios significativos en los próximos años. El Plan Regulador Comunal (PRC) se encuentra en proceso de actualización para evaluar las posibilidades de crecimiento en la ciudad.

El avance hacia el sur representa una de las principales opciones de expansión, considerando que en ese territorio ya existen núcleos habitacionales y hay suelo disponible para nuevas viviendas, comercio, servicios y equipamiento.

La actualización busca reemplazar una normativa vigente desde 1966. Carlos Aguirre, director de la Secretaría Comunal de Planificación (Secplan), explicó que debido a la evolución natural del territorio, la comuna quedó «con el traje chico».

Francisco Ramírez, asesor urbano de la misma repartición, identificó entre las dificultades actuales la falta de áreas verdes, problemas de conectividad y vialidades insuficientes. «Hay muchas calles que quedaron chicas con respecto a lo que Quillota necesita para crecer», afirmó.

La orientación hacia San Pedro responde a la geografía. Aguirre manifestó que en dirección a los sectores oriente y poniente existen barreras como la carretera y el río respectivamente, mientras hacia el norte está La Cruz, con un desarrollo urbano consolidado.

Ramírez señaló: «El desarrollo urbano de la ciudad apunta hacia el área sur de la comuna». En una perspectiva de largo plazo, agregó que Quillota y San Pedro podrían tender incluso a acercarse urbanamente.

El instrumento de planificación que se trabaja busca establecer condiciones para ordenar ese eventual crecimiento.

La propuesta no considera únicamente viviendas. Podrían desarrollarse equipamiento, servicios y comercio, junto con nuevas áreas verdes y vialidades. Además, aparecen pequeños subcentros que permitirían a los habitantes resolver parte de sus necesidades sin trasladarse siempre hasta el centro.

Aguirre mencionó que el Plan Regulador define usos de suelo y condiciones como densidades, alturas, constructibilidad y tipos de calles. En términos prácticos, establece qué se puede construir, cuánto y de qué manera.

Esa disponibilidad de suelo genera expectativas en el alcalde Luis Mella. Según mencionó, durante el proceso de observaciones han aparecido propuestas de desarrollo inmobiliario y comercial.

«Desde El Sendero hasta el Duoc hay empresas interesadas en avanzar con proyectos», señaló. Su expectativa es que el nuevo regulador pueda «gatillar una serie de inversiones» entre los próximos ocho a diez años en Quillota.

Marcelo Pardo, director de Empresas Grepsa, también reconoció posibilidades en ese territorio, en medio de las actuales restricciones de suelo para nuevos desarrollos habitacionales.

Sin embargo, planteó una pregunta previa: «¿Estos suelos cuentan con factibilidad de agua, alcantarillado y electricidad?». De hecho, para Pardo, incorporar terrenos al área urbana no significa que inmediatamente comenzarán a construirse proyectos.

«Hoy sólo existe la intención, pero una vez que esta porción de suelo se incorpore al Plan Regulador habrá que trabajar en dotarlo de servicios, y luego de ello habrá verdadero interés en desarrollar. A mediano o largo plazo», sentenció.

El propio Mella entregó un ejemplo de esa limitación. En El Cerrillo de San Pedro existe una solicitud para ampliar el espacio destinado a viviendas, pero, según relató, Esval ha advertido falta de factibilidad en la parte alta debido a las pendientes y las dificultades asociadas al abastecimiento de agua.

Los técnicos advierten que el Plan Regulador Comunal establece posibilidades, pero no trae consigo los recursos necesarios para ejecutarlas. Ramírez lo definió como un «rayado de cancha».

«El Plan Regulador no va asociado a recursos ni proyectos», explicó. Puede determinar por dónde pasarán calles, dónde habrá áreas verdes y qué sectores admitirán viviendas, comercio o servicios, pero su materialización dependerá después de propietarios e inversiones públicas o privadas.

Esa distancia entre el plano y la ciudad construida también obliga a equilibrar los intereses privados con las necesidades de quienes vivirán en los futuros barrios.

«Las empresas quieren tener el máximo de terreno disponible para construir viviendas, departamentos, centros comerciales (…) y eso es legítimo», sostuvo Mella. Pero agregó que la planificación debe compatibilizarlo «con áreas verdes y calles anchas».

Para el alcalde, permitir grandes proyectos sin prever cómo se moverán sus habitantes significaría facilitar la aparición de problemas a futuro. «Yo no puedo aceptar una calle angosta, porque así estaré permitiendo anticipadamente la congestión vehicular», sostuvo.

Marcelo Pardo añadió que la discusión no debería concentrarse exclusivamente en extender la ciudad. Por ejemplo, mencionó el entorno del Hospital Biprovincial, donde existen terrenos próximos al recinto que permanecen fuera del radio urbano.

Según el empresario, allí hay «proyectos que ya están en carpeta y que cuentan con factibilidad (…) Creo que podemos atraer gran inversión, pero debemos también preocuparnos de la ciudad, que hoy cuenta con sitios eriazos».

El nuevo Plan Regulador abre así distintas posibilidades para una Quillota que podría extenderse hacia San Pedro, pero cuyo ritmo de crecimiento dependerá de algo más que nuevas reglas.

Mientras Mella espera un nuevo ciclo de inversión durante los próximos ocho a diez años, Marcelo Pardo sitúa buena parte del desarrollo del sur en el mediano o largo plazo y condicionado a contar con servicios básicos. Para el alcalde, el desafío será compatibilizar el interés privado con las necesidades de quienes habitarán esos futuros sectores.

El equipo técnico ya terminó de revisar las observaciones al anteproyecto y espera que a fines de septiembre el Concejo Municipal se pronuncie sobre ellas.

La propuesta definitiva se trabajaría durante octubre y noviembre, con la meta de ingresarla en diciembre a la Seremi de Vivienda. Si el Plan Intercomunal Satélite La Campana entra en vigencia antes, el nuevo regulador podría quedar aprobado a comienzos de 2027.

De lo contrario, deberá seguir una tramitación más extensa ante el Gobierno Regional y Contraloría, proyectándose su aprobación y posterior publicación en el Diario Oficial hacia el segundo semestre de 2027.

Con Información de www.observador.cl

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Redacción.

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