Alejandro Urzúa, analista económico de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad Andrés Bello (UNAB) y OpenBBK, presenta recomendaciones para disfrutar las celebraciones de Fiestas Patrias sin afectar el presupuesto familiar. El especialista alerta sobre los peligros de financiar gastos de celebración mediante crédito y aconseja evaluar críticamente las promociones comerciales.
Con la llegada de septiembre y el ansiado «18», los chilenos suelen experimentar cambios en su relación con el dinero. El aumento de temperatura, los días más largos y la llegada de asados, fondas y almuerzos familiares generan una sensación de libertad para gastar sin hacer cálculos detallados.
Sin embargo, según Urzúa, el problema emerge cuando termina la celebración. «Eso está bien, las Fiestas Patrias son para disfrutarlas; pero el problema aparece cuando la celebración termina y recién ahí comenzamos a sacar las cuentas», explica el analista. Advierte que cuatro o cinco días de gastos pueden extenderse hasta diciembre o más allá.
El primer consejo del experto es determinar con precisión cuánto dinero se puede destinar a las celebraciones sin comprometer el presupuesto del mes siguiente, más allá del cupo disponible en tarjetas de crédito. «Tener un cupo de crédito no significa necesariamente tener capacidad para endeudarse», señala Urzúa, alertando que financiar en cuotas una celebración de fin de semana puede generar problemas cuando llega el momento de pagar.
El académico también advierte sobre los gastos pequeños que se acumulan sin ser percibidos como relevantes individualmente. Ejemplifica con compras al supermercado, bebidas, estacionamiento, transporte y pedidos de última hora que, sumados, pueden sorprender al final del fin de semana.
Urzúa sugiere planificar aspectos básicos como el menú y las compras para evitar gastos innecesarios. Propone repartir los costos en eventos familiares como asados para aliviar el presupuesto de todos los participantes.
Respecto a las promociones, el analista recomienda verlas con distancia crítica. «No toda oferta es realmente un ahorro. Comprar más de lo que necesitamos porque el segundo producto tiene descuento puede ser una buena noticia para el comercio, pero no necesariamente para nuestro bolsillo», sostiene.
Para quienes reciben aguinaldo, Urzúa insta a reflexionar sobre su uso. Advierte que es común considerar este dinero como «extra» y gastarlo sin culpa, olvidando que después del «18» vienen octubre, noviembre y diciembre, siendo este último uno de los meses más caros del año para las familias. Recomienda destinar una parte del aguinaldo a disfrutar, pero no gastarlo completamente.
El experto concluye que ordenar las finanzas no significa dejar de vivir, sino tener claridad sobre qué se puede hacer hoy sin hipotecar la tranquilidad futura. «Las Fiestas Patrias se disfrutan mucho más cuando no existe esa desagradable sorpresa de revisar la cuenta a fin de mes. Celebrar, sí. Disfrutar, también. Pero si después del ’18’ seguimos pagando durante meses lo que consumimos en unos pocos días, probablemente la fiesta nos terminó saliendo bastante más cara de lo que pensamos», concluye Urzúa.
Con Información de g5noticias.cl




