La discusión de Presupuestos obliga a traducir las prioridades en números: se puede hablar de futuro, innovación y crecimiento en cada tribuna, pero es en la partida de cada ministerio donde se aprecia lo que de verdad se valora. Con ese marco, Rodrigo González, exseremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Región de Valparaíso, sostuvo que la asignación del Ministerio de Ciencias, recién conocida, indica sin ambigüedad que la ciencia es tratada como un gasto prescindible.
La cartera pierde un 7,4% de sus recursos netos. Pero, a juicio del exseremi, la cifra global engaña, porque lo grave no es cuánto se recorta, sino dónde. Se recortan los equipos: FONDEQUIP, el fondo con el que los laboratorios compran sus instrumentos, cae un 81%. Se recortan las personas: la Formación de Capital Humano baja un 67% y la Inserción de Investigadores se reduce a casi la mitad. Y se recortan los puentes con el sector productivo: Innova Chile cae un 27%, FONDEF un 20% y los programas de transferencia y licenciamiento tecnológico un 65%. El resultado serían “laboratorios sin equipos, investigadores sin dónde trabajar e ideas sin camino a la empresa”, lo que, en su opinión, no es un ajuste, sino “desarmar, pieza por pieza, un sistema que al país le costó décadas construir”.
González reconoció que FONDECYT sube un 2% y que el Programa Regional crece un 47%, y dijo que hay que celebrarlo. Sin embargo, advirtió que financiar proyectos mientras se retiran los equipos y se cierra la puerta a quienes deben ejecutarlos es como “pintar la fachada de una casa a la que le están sacando las vigas”.
Para el exseremi, lo más desconcertante es la incoherencia: el gobierno del presidente Kast propone bajar el impuesto corporativo para estimular la inversión privada y, al mismo tiempo, recorta los instrumentos que permiten que esa inversión se transforme en innovación. González, quien se asume con vocación liberal y defensor del emprendimiento y la generación de riqueza, afirmó que precisamente por ello no acepta que se confunda liberalismo con achicar el Estado justo donde es más fértil. Cuando el Estado se retira del laboratorio, agregó, el sector privado no llega a reemplazarlo: queda un vacío.
Planteó además una cuestión de igualdad. Al recortarse la formación y la inserción de investigadores, no pierden quienes tienen redes, apellidos o recursos para continuar su carrera en otra parte, sino la estudiante talentosa de Valparaíso, de Temuco o de Calama, para quien el apoyo público era la única puerta. La igualdad de oportunidades, que para los liberales no es una consigna sino un compromiso, también se juega en estas líneas del presupuesto, indicó.
Los desafíos que Chile tiene por delante, del agua a la energía y el cambio climático, no se resolverán con inversiones que se encienden y se apagan al ritmo del ciclo político, sino con un compromiso persistente y de largo plazo, sostuvo el autor, para quien perder este consenso equivale a perder un gran activo político.
González concluyó señalando que el Congreso todavía puede corregir lo que el Ejecutivo propuso y que debe hacerlo línea por línea. Su advertencia final: “un país que recorta su ciencia no ahorra: solo posterga la cuenta, y termina pagándola con intereses”.
Con Información de laregionhoy.cl



