martes, 13 de octubre de 2026
Nacional

Advierten significativo retraso portuario en Chile y señalan que las obras en Valparaíso y San Antonio aún no se han iniciado

El desarrollo portuario de la región de Valparaíso está en el centro de un debate que trasciende la construcción de nuevas instalaciones. Mientras los proyectos de expansión de San Antonio y Valparaíso siguen sin concretarse, otros países de Sudamérica progresan en infraestructura y capacidad logística, lo que plantea interrogantes sobre la competitividad de los terminales chilenos y sobre las decisiones que el país deberá adoptar para responder a las exigencias del comercio internacional.

Esa es una de las principales advertencias formuladas a Puranoticia.cl por Carlos Mondaca Matzner, periodista, licenciado en Historia de la Universidad Adolfo Ibáñez y quien dirigió durante 13 años el Departamento de Asuntos Públicos del Puerto de San Antonio. Desde su trayectoria en el sector, critica los tiempos que ha tomado el desarrollo de los proyectos portuarios nacionales y alerta sobre el riesgo de que Chile quede rezagado frente a sus competidores.

«Lo que podemos decir es que si los proyectos los desarrollamos todos a esta velocidad, lo que va a pasar es que Perú ya hizo su terminal portuario y está anunciando una ampliación del terminal portuario de Chancay», señaló.

El especialista recordó que «hubo una pelea bastante estéril que se extendió desde 2012 hasta 2018, seis años para evaluar qué proyecto iba a avanzar, donde finalmente se decide –después de miles de dólares perdidos en estudios en Valparaíso– que avanzaba San Antonio».

A partir de aquella resolución, precisó, ya han transcurrido otros ocho años sin que se materialicen las obras que, a su juicio, debían marcar una nueva etapa para los puertos del país.

En relación con el Puerto Exterior de San Antonio, Mondaca pidió distinguir entre los anuncios oficiales y el inicio efectivo de los trabajos marítimos. La aprobación ambiental obtenida este año, explicó, no implica necesariamente el cierre de las instancias de revisión, ya que aún pueden presentarse reclamaciones ante el Comité de Ministros y, con posterioridad, acudirse a tribunales.

«Así que para hablar de obras marítimas, tendríamos que estar pensando en 2029», afirmó. El entrevistado añadió que las obras habilitantes contemplan tareas previas relevantes, como la compra de terrenos y la habilitación de canteras para obtener el material destinado al enrocado, estructura de contención necesaria para avanzar luego en la construcción de un muelle.

Por esa razón, cuestionó que los anuncios y los avances administrativos se interpreten como señal de que las obras portuarias están próximas a concretarse. «Estos anuncios siempre tienen un poco de pirotecnia. Harto anuncio, harta RCA, harta foto», manifestó.

La conversación también abordó el futuro de las concesiones de los terminales TPS, en Valparaíso, y STI, en San Antonio. Para Mondaca, debatir su continuidad es una oportunidad para revisar no solo los plazos contractuales, sino también las condiciones en que operan los puertos y los compromisos de modernización que deberían asumir.

«A mí lo que más me preocupa es que en dos años y dos veces más expira la concesión de TPS y la de STI, que son los terminales que más contenedores mueven en Chile», advirtió el entrevistado de «Puranoticia Matinal».

Entre las materias que considera imprescindible tratar mencionó la automatización, el régimen laboral y la relación de los terminales con las ciudades en que se emplazan. A su parecer, la discusión no debería reducirse a extender contratos, sino que tendría que examinar qué necesita el sistema portuario para responder a los desafíos venideros.

En esa línea, planteó que las ciudades deberían participar de manera más activa en las decisiones estratégicas de sus puertos, en especial en asuntos que afectan la actividad urbana y la logística terrestre. «Yo estoy convencido de que los puertos que se llevan bien con el entorno son los puertos a los que finalmente les va a ir bien», afirmó.

Mondaca agregó que los problemas de eficiencia no se limitan a la infraestructura marítima: también apuntó a los tiempos de espera que enfrentan los transportistas para ingresar a los terminales de Valparaíso y San Antonio, así como a las interrupciones operativas asociadas a los cambios de turno y a los períodos de colación.

El especialista advirtió, además, que el escenario internacional obliga a atender otros proyectos capaces de modificar las rutas y los flujos de carga. Mencionó el puerto de Chancay, en Perú, y el puerto de Santos, en Brasil, junto con las oportunidades logísticas que identifica en el norte de Chile.

Sobre Chancay, indicó que actualmente moviliza 335.000 contenedores al año y que ya se anuncia una ampliación. Respecto de Brasil, se refirió al corredor de Capricornio y al peso del puerto de Santos, cuyo movimiento de carga comparó con el de los terminales de San Antonio y Valparaíso.

Mondaca sostuvo que Chile necesita encarar el desarrollo portuario como una política de largo plazo, y no como una sucesión de proyectos que avanzan lentamente entre decisiones administrativas y disputas sobre su ejecución.

En ese marco, su alerta apunta a que los retrasos acumulados en los proyectos de Valparaíso y San Antonio no solo condicionan el crecimiento de ambos terminales, sino que también obligan a discutir el lugar que Chile quiere ocupar en la logística marítima regional durante las próximas décadas.

En medio de la competencia portuaria internacional, el experto puso el acento en las oportunidades que podría ofrecer el norte del país. Destacó en particular el potencial de Iquique para convertirse en un punto estratégico de conexión logística con Brasil, especialmente con el estado de Mato Grosso do Sul, gracias a una ruta que, según explicó, podría reducir en más de diez días los tiempos de navegación hacia Asia en comparación con otras alternativas.

Su planteamiento amplía la discusión más allá de las expansiones de Valparaíso y San Antonio, al poner sobre la mesa las ventajas que otras zonas del país podrían aportar al comercio internacional. La inquietud de Mondaca, no obstante, es que Chile no está avanzando al ritmo de sus competidores.

«Nosotros todavía no hemos puesto ni una sola piedra en nuestros puertos que iban a ser los puertos del siglo XXI, pero que ya están siendo los puertos de la segunda mitad del siglo XXI. Estamos atrasados», advirtió.

De este modo, su advertencia apunta a la necesidad de acelerar las decisiones de infraestructura y de aprovechar las oportunidades logísticas del país, en un contexto en el que los terminales de la región ya avanzan en sus planes de crecimiento.

Con Información de puranoticia.pnt.cl

editor

Redacción.

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