El ministro de Justicia, Fernando Rabat, enfrenta una de las mayores controversias del Gobierno a raíz de la rebaja de condenas a violadores y abusadores sexuales de menores, algunos de los cuales hoy se encuentran en libertad. Mientras se espera conocer el detalle de los beneficios concedidos y de aquellos que pudieron haber sido suspendidos, La Moneda ha salido a respaldar al secretario de Estado.
“El ministro Rabat cuenta con toda la confianza del Presidente de la República, la confianza que le da que un ministro ha cumplido con la ley”, señalaron desde el Ejecutivo.
Desde el oficialismo sostienen que fueron los tribunales los que interpretaron de manera equivocada la legislación que regula estos beneficios. El exministro de Justicia Hernán Larraín, impulsor de la normativa, sostuvo que estos condenados debían quedar excluidos de las rebajas de penas. “La interpretación de la corte es absolutamente garantista y equivocada frente a lo que es este beneficio”, afirmó el también exministro de Justicia José Antonio Gómez, quien defendió además que las discrepancias sobre la aplicación de la ley deben discutirse ante los tribunales.
Un cruce de declaraciones ha terminado dividiendo al oficialismo. La polémica escaló luego de que el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, respondiera a los cuestionamientos de Larraín con una alusión a Paul Schäfer, líder de Colonia Dignidad. “Qué valioso habría sido tener vigente esta ley en la época de Paul Schäfer, ¿no crees, Hernán?”, lanzó.
Con Información de laregionhoy.cl




