La Operación «Familia Quirquincho» concluyó la madrugada de ayer con 28 personas detenidas, 44 inmuebles allanados y la incautación de armas de fuego, municiones y droga. La investigación, desarrollada por el Sistema de Análisis Criminal de la Fiscalía de Tarapacá junto a Carabineros, permitió desbaratar una organización criminal que sería responsable de una parte significativa de los robos de vehículos registrados en la región durante los últimos dos años. Los automóviles sustraídos eran intercambiados en Bolivia por dinero, droga o armas.
La fiscal regional de Tarapacá, Virginia Aravena, explicó el funcionamiento de la banda. «Esta es una investigación que duró cerca de un año y medio que permitió identificar una organización criminal destinada a sustraer vehículos, principalmente en Iquique y en Alto Hospicio, los cuales comercializaban en Bolivia, sacándolos por pasos no habilitados de la frontera. Se identificaron diversos estratos al interior de la organización, como financistas, algunos de los cuales operaban al interior de distintas cárceles; los encargados de los robos, varios de ellos menores de edad; y los choferes que trasladaban los vehículos a la frontera, habiendo mujeres entre ellos. El sistema consistía en que se buscaba un vehículo de interés en la vía pública, se fijaba fotográficamente, se enviaba vía whatsapp a compradores en Bolivia, y una vez que éstos aceptaban la compra del vehículo y acordaban el precio -que era normalmente en dólares, o parte también en droga y armas-, se sustraía el móvil usando el equipamiento tecnológico necesario que era adquirido gran parte en Santiago», destacó.
Por su parte, el director nacional de Orden y Seguridad, general Rodrigo Espinoza, precisó que las 28 personas detenidas son de nacionalidad chilena, tres de ellas menores de edad, y que la investigación permanece abierta, por lo que no se descartan nuevas detenciones. «Acá hemos desarticulado una organización criminal importante que ha afectado el patrimonio de muchos chilenos. Tenemos una incautación importante de teléfonos, aparatos electrónicos, droga, armas y municiones. Destaca que se hayan incautado programadores, escáneres automotrices y llaves programables que dan cuenta de un trabajo organizado orientado al robo de vehículos, pero de ahí aparecen otras aristas que tienen que ver con el tráfico de armas y el tráfico de drogas, entre otros fenómenos criminales», señaló el general.
En el operativo participaron cerca de 400 funcionarios de Carabineros de todo el país, quienes ingresaron y registraron 44 inmuebles en las comunas de Iquique, Alto Hospicio, Pozo Almonte y Santiago. Gendarmería también allanó seis celdas ubicadas en distintos recintos penitenciarios, desde donde operaban miembros importantes de la organización que cumplen condena, y recuperó teléfonos celulares y documentación. «En coordinación con la Fiscalía y Carabineros se hicieron registros de allanamiento en los complejos penitenciarios de Arica, Alto Hospicio y La Serena, recuperando teléfonos celulares que fueron parte de esta investigación y que obviamente van a servir para el éxito de ésta», explicó la subdirectora operativa de Gendarmería de Chile, coronel Angélica Briones.
Entre las especies incautadas figuran dos pistolas, un revólver, cerca de 800 municiones, más de 2 kilos de droga —entre marihuana, cocaína y ketamina— y 8 millones y medio en dinero en efectivo. Además, se decomisaron elementos utilizados por los imputados para el robo de vehículos, como escáneres, programadores de llaves, 37 llaves electrónicas programables, 8 equipos de comunicación radial, un dispositivo inmovilizador vehicular y más de 20 celulares.
De los 28 detenidos en el operativo, 21 tenían relación directa con la investigación y serán formalizados el próximo viernes.
Con Información de g5noticias.cl



