jueves, 29 de octubre de 2026
Nacional

Condenado por asaltar a un conductor en Los Andes cumplirá su pena en libertad

Un hombre de 20 años fue condenado a tres años y un día de presidio por un violento asalto a un conductor de aplicación en Los Andes, a quien junto a un cómplice, armado con una pistola, obligó a recorrer distintas calles de la ciudad bajo amenazas antes de robarle dinero y su teléfono celular. Pese a la condena, el joven no cumplirá la pena en la cárcel, luego de que el tribunal le concediera la pena sustitutiva de libertad vigilada intensiva.

El condenado, identificado con las iniciales B.I.V.R., permaneció 187 días en prisión preventiva por el delito de robo con intimidación.

Los hechos ocurrieron en la madrugada del domingo 26 de octubre de 2025, cuando el imputado pidió un viaje a través de una aplicación de transporte desde Villa María Paula hasta Villa El Encanto.

El conductor llegó alrededor de las 3:35 horas a la esquina de calle Cerro Alto Los Leones con pasaje Cerro El Peñón, donde recogió al pasajero que había solicitado el servicio.

El traslado continuó hasta la intersección de calle San Lorenzo con pasaje San Alfonso, punto en el que apareció un segundo individuo, previamente coordinado con el pasajero, quien subió al vehículo y sacó una pistola para intimidar al conductor. En paralelo, el joven que había pedido el viaje lo amenazó con un cuchillo.

En ese contexto, la víctima quedó bajo el control de ambos sujetos, quienes la obligaron a seguir conduciendo hacia la población Alto Aconcagua, por avenida Enrique de la Fuente. Durante el trayecto, los delincuentes exigieron la entrega de dinero y pertenencias, advirtiéndole que también le quitarían el automóvil si no seguía sus instrucciones.

El recorrido finalizó en el semáforo de la intersección de avenida General del Canto con calle Mateo Díaz, donde los asaltantes ordenaron detener el vehículo. En ese lugar se apoderaron de $5.500 en efectivo y de un teléfono iPhone, que obligaron a la víctima a formatear antes de darse a la fuga.

Tras la denuncia, el Ministerio Público encargó las diligencias a la Brigada Investigadora de Robos (BIRO) de la PDI de Los Andes. Las pesquisas permitieron identificar al pasajero que había solicitado el servicio, por lo que el fiscal de la causa obtuvo una orden de detención en su contra. Sin embargo, la captura del sospechoso recién se concretó en abril de 2026, aproximadamente seis meses después del asalto.

En la audiencia de formalización, el fiscal Rodolfo Robles imputó al detenido el delito de robo con intimidación y solicitó la prisión preventiva. La defensa, encabezada por el abogado particular Giovanni Tacchini Barros, se opuso a la medida y pidió arresto domiciliario, argumentando que su representado tenía una irreprochable conducta anterior y otras circunstancias personales. No obstante, la magistrada Valeria Crosa decretó la prisión preventiva, estimando que la libertad del imputado constituía un peligro para la seguridad de la sociedad, y fijó un plazo de investigación de tres meses.

El joven permaneció privado de libertad hasta la audiencia de procedimiento abreviado, realizada este miércoles 28 de octubre.

En esa instancia, el acusado aceptó los hechos de la acusación y el magistrado Daniel Chaucón Ojeda lo condenó a tres años y un día de presidio menor en su grado máximo por robo con intimidación. Sin embargo, considerando sus antecedentes y la procedencia de una pena sustitutiva, el tribunal resolvió que la condena se cumpliera mediante libertad vigilada intensiva.

Ello implica que el condenado quedará bajo supervisión del Centro de Reinserción Social de Gendarmería, debiendo cumplir las condiciones establecidas para esta modalidad de ejecución de la pena.

La resolución también ordenó incorporar su huella genética al Registro Nacional de ADN de Condenados y le impuso la prohibición de acercarse a la víctima durante el tiempo que dure la sentencia.

De esta forma, el caso terminó con una condena por un asalto cometido mediante intimidación con dos armas, pero con una pena que será cumplida fuera de un recinto penitenciario.

Con Información de www.observador.cl

editor

Redacción.

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