La bancada de la Unión Demócrata Independiente (UDI) presentará el próximo lunes un requerimiento en contra del diputado Jaime Bassa (Frente Amplio) ante la Comisión de Ética y Transparencia de la Cámara, a raíz de sus dichos sobre los decretos de rebaja de condenas firmados por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.
La acción, encabezada por la jefa de bancada Flor Weisse y el diputado Sergio Bobadilla, se enfoca en una intervención del parlamentario realizada el martes 27 de octubre en el Congreso, en la que vinculó dichas medidas con una supuesta red internacional de pedofilia.
En ese punto de prensa, Bassa declaró: «Esto no es un error. Es una manifestación más de una red de pedofilia internacional».
En el requerimiento, los diputados gremialistas sostienen que el parlamentario formuló acusaciones de extrema gravedad sin aportar antecedentes verificables que permitieran respaldarlas.
A juicio de los impulsores, sus dichos excedieron los límites de la fiscalización política y podrían contravenir los deberes de honradez, buena fe, integridad y rectitud contemplados en el reglamento de la Cámara.
Weisse defendió la presentación y argumentó que el ejercicio de la fiscalización no exime a los parlamentarios de fundamentar sus afirmaciones.
«La fiscalización política es legítima, pero no todo vale. Un diputado tiene la obligación de respaldar sus declaraciones, especialmente cuando formula acusaciones de tanta gravedad. No podemos normalizar que se instalen sospechas sobre supuestas redes criminales sin antecedentes verificables», afirmó.
La UDI pidió que la comisión examine la conducta de Bassa y determine si corresponde aplicar medidas disciplinarias o multas. El documento precisa que el objetivo de la presentación no es establecer eventuales responsabilidades penales, sino revisar si el diputado actuó conforme a las obligaciones propias de su cargo.
Tras la controversia, Bassa se refirió a sus declaraciones en el programa La Voz de los que Sobran, espacio en el que también había mencionado los casos de Jeffrey Epstein y Paul Schäfer.
En esa conversación, el parlamentario descartó haber atribuido al ministro de Justicia, Fernando Rabat, una participación personal en delitos de pedofilia o un vínculo directo con Epstein.
«Si me preguntan si Rabat es pedófilo, no. Evidentemente, no. Si me preguntan si trabajaba para una red, no. ¿Para Epstein? No», señaló.
Bassa explicó que sus cuestionamientos apuntaban a las decisiones adoptadas por el Ministerio de Justicia y a sus posibles efectos. Según su planteamiento, las políticas implementadas serían similares a otras que, en distintos países, habrían permitido generar condiciones de impunidad para agresores sexuales.
El parlamentario defendió su intervención y aseguró que fiscalizar a las autoridades forma parte de sus responsabilidades como diputado.
«Yo creo que, como político, no tengo solo el derecho, sino la obligación de fiscalizar al poder», afirmó.
El requerimiento de la UDI será presentado el lunes y quedará sujeto a la revisión de la Comisión de Ética y Transparencia de la Cámara.
Con Información de www.epicentrochile.com


