Inspectores municipales detectaron dos inmuebles destinados al comercio sexual y otros dos que funcionaban como cantinas clandestinas en el sector de la Toma Yevide que aún permanece ocupado, en San Felipe. El hallazgo se produjo a menos de un mes del desalojo programado para el 26 de noviembre y resultó sorprendente, considerando que el asentamiento ha sido objeto de diversas intervenciones policiales y sociales desde septiembre.
El descubrimiento ocurrió durante la noche del viernes 30 de octubre, cuando inspectores municipales realizaban un patrullaje preventivo por el sector todavía ocupado. Durante el recorrido, los funcionarios advirtieron una inusual concentración de personas en varios inmuebles, situación que motivó una fiscalización.
Al revisar las construcciones, los inspectores constataron que dos de ellas eran utilizadas para el ejercicio del comercio sexual, encontrando clientes en su interior y mujeres que reconocieron dedicarse a esta actividad. Paralelamente, otros dos inmuebles operaban como puntos de venta clandestina de bebidas alcohólicas.
Las actividades se desarrollaban en construcciones precarias, ubicadas en una zona que espera la siguiente etapa del proceso de desalojo.
Uno de los antecedentes que más llamó la atención fue que la existencia de estos establecimientos no figuraba en los registros formales de las intervenciones realizadas anteriormente, pese a los operativos desplegados durante los últimos meses.
Entre las hipótesis surgidas tras el hallazgo se encuentra la posibilidad de que los responsables de estos locales hayan trasladado sus pertenencias y actividades desde el sector que ya fue desalojado hacia las construcciones que todavía permanecen ocupadas.
Sin embargo, esta versión no ha sido confirmada oficialmente y, hasta ahora, tampoco se ha informado si la fiscalización derivó en denuncias, sanciones o nuevas diligencias policiales.
El descubrimiento llega en un momento clave para el futuro de la Toma Yevide, cuyo sector pendiente de intervención tiene una notificación de desalojo para el próximo jueves 26 de noviembre.
En esta última etapa se contempla intervenir el área que todavía permanece ocupada, donde se han contabilizado alrededor de 140 a 150 construcciones.
El hallazgo de los cuatro establecimientos agrega un nuevo antecedente al complejo proceso de erradicación del asentamiento y plantea interrogantes sobre las actividades que se desarrollaban en su interior, pese a las intervenciones realizadas durante los últimos meses.
Con Información de www.observador.cl




