Luego de permanecer más de dos meses hospitalizado, el jardinero Héctor «Tito» Tapia Silva recibió el alta médica el miércoles 12 de agosto en Quillota. Esta noticia representa un nuevo comienzo tanto para el trabajador como para su familia, permitiéndoles dejar atrás los momentos de angustia causados por el grave accidente de tránsito ocurrido el 26 de mayo de este año.
La recuperación de Tapia ha sorprendido al personal médico que lo atendió y a su propia familia. Inicialmente presentaba un pronóstico muy negativo y fue sometido a múltiples intervenciones quirúrgicas en la cabeza, área que resultó más afectada por el accidente.
El 26 de mayo, el trabajador viajaba como pasajero en la parte posterior de un «torito», vehículo inscrito como motocicleta que utilizaba habitualmente para realizar sus labores de jardinería. Era muy conocido en el sector de San Isidro, donde contaba con numerosos clientes. Su familia siempre ha destacado su dedicación, señalando que era un hombre que trabajaba de lunes a domingo.
Alrededor de las 14:30 del miércoles, Tapia regresó a su hogar en el sector El Bajío de Quillota. Su pareja, Ana Villalón, y el hijo de ella, Andrés Espinoza, expresan estar sumamente felices por su regreso.
La familia es consciente de que las cosas no volverán a ser como antes. El organismo de Héctor Tapia ha sufrido daños que no pueden ser reparados. Sus familiares próximamente iniciarán los trámites para que obtenga su credencial de discapacidad.
«Él dentro de todo está bien y está contento de volver a su casa», comenta su hijastro Andrés Espinoza. El día de su regreso almorzaron cazuela y pasaron la tarde viendo televisión.
«Tito» camina, pero requiere acompañamiento constante. Presenta dificultad en el lado derecho de su cuerpo, le cuesta realizar algunas actividades con su mano derecha y experimenta pérdida de equilibrio hacia ese lado. Por esta razón, le conseguirán un burrito para que pueda caminar con mayor seguridad.
Los médicos informaron a la familia que don Héctor no podrá volver a trabajar. Su hijastro permanecerá a su lado durante este tiempo en el hogar familiar, mientras continúa con su tratamiento, que incluye la toma de varios medicamentos durante el día y curaciones periódicas en el Centro de Salud Dr. Miguel Concha.
Por ahora, la familia avanza paso a paso en este nuevo proceso que comenzó el 12 de agosto.
Andrés Espinoza está vendiendo números de una rifa solidaria que incluye una camiseta de San Luis de Quillota autografiada por el primer equipo, con el objetivo de reunir fondos para los gastos médicos de la familia. Se sumarán otros premios próximamente.
Hasta el momento ha vendido aproximadamente 25 números de los 120 disponibles. Cada número tiene un costo de $1.000 pesos. Los interesados en cooperar pueden contactar a Andrés al teléfono +56 9 8745 4304, que también cuenta con Whatsapp. La familia también está abierta a recibir donaciones de premios para la rifa solidaria.
Con Información de www.observador.cl



