Las autoridades de la Región de Valparaíso expresaron su preocupación por la falta de atribuciones legales que les permitan restringir de manera preventiva el ingreso a sectores cordilleranos expuestos a avalanchas, un tema que adquirió urgencia tras la tragedia que dejó tres personas fallecidas en Laguna del Inca, en Portillo.
Una semana después de la emergencia, este sábado representantes de distintos organismos públicos se reunieron en una mesa técnica destinada a examinar los mecanismos de prevención existentes y a elaborar una propuesta normativa que entregue mayores herramientas para enfrentar los riesgos derivados de los desprendimientos de nieve.
La Delegación Presidencial Regional de Valparaíso encabezó la instancia, en la que participaron representantes del Ministerio del Interior, del Ministerio de Obras Públicas (MOP), del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) y de la Armada.
Durante el encuentro se revisaron los antecedentes de la emergencia y se debatió la necesidad de fijar criterios técnicos comunes para anticipar situaciones de peligro, en particular en zonas de alta montaña que reciben visitantes en distintas épocas del año.
El delegado presidencial regional, Manuel Millones, afirmó que lo sucedido en Portillo puso de manifiesto la necesidad de revisar la legislación vigente y de precisar con mayor claridad las responsabilidades de cada institución.
«Una de las más urgentes es la imperiosa necesidad de incluir en nuestra legislación el reconocimiento explícito de las avalanchas como un riesgo natural específico, así como designar formalmente a un organismo u institución que asuma de manera integral su gestión, prevención y control», señaló Millones.
Entre los puntos analizados en la reunión figuró la posibilidad de que se produzcan nuevos desprendimientos de nieve en el sector de Portillo, debido a las condiciones que aún persisten en la zona.
La autoridad regional explicó que la acumulación de nieve y el progresivo aumento de las temperaturas podrían propiciar nuevos episodios de inestabilidad, considerando que el manto nivoso permanecerá durante un período prolongado.
Ese escenario mantiene viva la preocupación por la seguridad de turistas, deportistas y excursionistas que suelen frecuentar Laguna del Inca y otros sectores de la cordillera.
Millones advirtió que, pese a que existen amenazas identificadas, el marco jurídico actual presenta limitaciones para adoptar determinadas medidas preventivas.
«Bajo el marco legal vigente, las autoridades carecemos de las atribuciones necesarias para prohibir preventivamente el ingreso a estas zonas, aun cuando exista un riesgo inminente para la vida humana», advirtió el delegado.
En ese contexto, el delegado presidencial provincial de Los Andes, Ricardo Figueroa, expuso los antecedentes vinculados a los riesgos en la cordillera y planteó la necesidad de reforzar la coordinación entre los organismos responsables.
Tras el análisis, las autoridades acordaron avanzar «de manera decidida hacia una solución normativa de fondo», con el propósito de mejorar la capacidad de respuesta institucional ante futuras emergencias.
Mientras se desarrollan las propuestas legales, la Delegación Presidencial Regional y los servicios públicos involucrados impulsarán una campaña informativa orientada a promover el autocuidado y la prevención de accidentes en zonas de montaña.
La iniciativa buscará reforzar la difusión de recomendaciones de seguridad, advertir sobre los peligros asociados a las condiciones de nieve y fomentar decisiones responsables entre quienes realizan actividades recreativas y deportivas en la cordillera.
«El objetivo es que turistas, deportistas y visitantes habituales a la montaña extremen las precauciones necesarias para evitar accidentes y, por sobre todo, prevenir desgracias tan lamentables como la que hoy lamentamos», detalló.
La preocupación de las autoridades surge tras la avalancha registrada el sábado 17 de octubre en Laguna del Inca, donde siete excursionistas fueron alcanzados por un desprendimiento de nieve mientras se desplazaban hacia el cerro Tres Hermanos.
El accidente provocó la muerte de tres personas y movilizó a diversos equipos de emergencia. Las complejas condiciones del terreno y el riesgo de nuevos desprendimientos dificultaron las labores de rescate.
Con el objetivo de evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse, las autoridades combinarán medidas preventivas inmediatas con una revisión de las herramientas legales disponibles para la gestión de riesgos naturales.
«La montaña es un espacio de encuentro y desarrollo regional, pero la preservación de la vida humana debe ser siempre la primera prioridad», concluyó Millones.
Fuente: Puranoticia.
Con Información de puranoticia.pnt.cl



