Retirar los medicamentos de su envase original para guardarlos en pastilleros puede exponerlos a humedad, luz y calor, afectando su calidad y seguridad, según advierte Fernando Torres, toxicólogo y director de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello.
Muchas personas trasladan sus comprimidos desde el empaque original hacia pastilleros u otros recipientes con el objetivo de organizar la medicación diaria y hacerla más práctica. Sin embargo, esta práctica común puede tener consecuencias negativas en la efectividad de algunos fármacos.
El envase original cumple una función fundamental más allá del transporte. Está diseñado específicamente para proteger el medicamento de la humedad, la luz, el oxígeno y las variaciones de temperatura, factores que pueden acelerar el deterioro del principio activo o modificar las propiedades físicas del producto, según explica Torres.
Existen fármacos particularmente sensibles a estas condiciones, como los comprimidos efervescentes, medicamentos sublinguales, cápsulas blandas, formulaciones de liberación modificada y productos higroscópicos. Su estabilidad depende de mantenerse sellados hasta el momento de su uso. Perder esa protección puede reducir el efecto terapéutico o alterar la velocidad de absorción del principio activo en el organismo.
Además, existe un riesgo de seguridad para el paciente. Al retirar los comprimidos del envase se pierde información esencial como el nombre del medicamento, la dosis, la fecha de vencimiento, el número de lote y las condiciones de almacenamiento recomendadas. Sin estos datos visibles aumenta la probabilidad de confundir medicamentos similares, ingerir productos vencidos o no poder identificar un producto ante alertas sanitarias.
Organismos como la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud, el Instituto de Salud Pública de Chile y el Ministerio de Salud recomiendan mantener los medicamentos en su envase original, guardados en un lugar fresco y seco, protegidos de la luz directa y fuera del alcance de niños y mascotas, respetando siempre las condiciones de almacenamiento indicadas por el fabricante.
La única excepción son los sistemas personalizados de dosificación, donde el reenvasado se realiza bajo procedimientos estandarizados y con supervisión de un químico farmacéutico, profesional que evalúa cuáles medicamentos pueden trasladarse sin perder estabilidad.
Torres enfatiza que la recomendación general es evitar sacar los comprimidos de su empaque antes de tomarlos, a menos que un profesional de la salud lo indique. Ante cualquier duda, el químico farmacéutico puede orientar sobre la forma correcta de conservar los medicamentos y prevenir errores que afecten el tratamiento.
Con Información de g5noticias.cl



