Más de 20 años llevan esperando las familias de la villa Padre Hurtado, ubicada en el sector Artificio de La Calera, para contar con agua potable y alcantarillado. A pesar de tratarse de una zona urbana, sus habitantes todavía enfrentan obstáculos para acceder a estos servicios básicos, una situación que quedó nuevamente en evidencia durante la sesión del Concejo Municipal realizada el martes pasado.
El asunto surgió en el marco del análisis de una modificación presupuestaria que contempla recursos destinados al proyecto de construcción de redes de agua potable y alcantarillado para esta villa.
La iniciativa busca responder a una demanda de larga data de familias que, tras más de dos décadas, siguen a la espera de una solución definitiva.
En la sesión se expuso que algunos vecinos recibían en el pasado agua mediante camiones aljibe, un suministro que fue suspendido y que los obligó a comprar agua para cubrir sus necesidades domésticas. Las autoridades cuestionaron esta situación y reiteraron la urgencia de avanzar con el proyecto y poner fin a una carencia que afecta la calidad de vida de las familias.
La incorporación de fondos al presupuesto representa un nuevo avance para la iniciativa, aunque no implica que las obras puedan iniciarse de inmediato, ya que aún quedan por completar etapas técnicas y administrativas.
El acceso al agua también fue abordado en relación con el proyecto de Pachacama, otra iniciativa que ha enfrentado dificultades y retrasos. En ese caso, el Concejo aprobó destinar aproximadamente $105 millones de aporte municipal para intentar destrabar su ejecución.
Según se explicó, esos recursos ya habían sido contemplados en el presupuesto del ejercicio anterior, pero no llegaron a utilizarse. Por ello fue necesario incorporarlos nuevamente al presupuesto municipal con el fin de mantener el respaldo financiero del proyecto.
La iniciativa ha presentado inconvenientes vinculados a una empresa contratista anterior, lo que ha retrasado la posibilidad de entregar una solución definitiva a los habitantes del sector.
Aunque la villa Padre Hurtado y Pachacama enfrentan realidades distintas, ambos casos reflejan una misma deuda pendiente en La Calera: garantizar el acceso a servicios sanitarios básicos.
Con Información de www.observador.cl



