El presidente de la Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile (CNTC), Sergio Pérez, descartó una paralización del sector tras el alza de 91,5 pesos por litro en el precio del diésel. En paralelo, la Federación Nacional del Transporte Rural, Interurbano, Internacional, Privado, Turismo e Industrial (Fenabus) se declaró “en estado de alerta” y advirtió sobre el impacto del incremento en las empresas y los servicios.
En una entrevista con Radio 13 C, el dirigente explicó: “Después de las reuniones con el Gobierno, hicimos un consultivo nacional con más de 100 dirigentes de todo el país, y la orden de las bases fue que siguiéramos conversando, buscando soluciones”.
Pérez añadió que “el último consultivo, de hace una semana, nos mandató a eso. El país tiene dos posibilidades de resolver este problema: o vive la realidad o quema dinero”.
El presidente de la CNTC también respaldó la gestión del Ministerio de Hacienda en la aplicación del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), aunque reconoció que en la actualidad no existe la holgura fiscal necesaria para absorber la totalidad de las alzas.
“En el Gobierno anterior, el ministro Marcel tuvo US$ 4.500 millones disponibles en el Mepco para poder amortizar, suavizar las alzas de los combustibles. Tenemos que entender, (…) hoy día mismo la caja fiscal está subvencionando del orden de unos 300 pesos por litro en la aplicación del Mepco”, afirmó.
“Nosotros como sociedad tenemos que tener presente que o nos seguimos endeudando, porque hoy día el país debe US$155.000 millones, hay que pagar intereses todos los años, y el país puede ganar más dinero, pero a lo mejor vamos a dejar una herencia a las nuevas generaciones muy nociva, y eso no es bueno”, argumentó.
“Yo prefiero que la gente entienda que tenemos que trabajar para que el país tenga seguridad, vuelva la confianza y haya más inversión. Si hay más inversión, hay más trabajo; y si hay más trabajo, las familias más vulnerables tienen acceso a una mejor calidad de vida”, concluyó.
Mientras tanto, Fenabus se declaró “en estado de alerta” ante la nueva alza en el precio del diésel.
Mediante un comunicado, el gremio sostuvo que “hoy las empresas deben elegir entre pagar el combustible o cumplir sus compromisos financieros, con una cartera de US$1.400 millones en leasing en riesgo de morosidad”.
El texto indica que, frente al aumento de los combustibles, la agrupación se reunió en marzo de este año con los ministerios de Hacienda y Transportes para plantear una serie de medidas, entre ellas un mecanismo de financiamiento de emergencia con garantía estatal, así como la eliminación de las tarifas de saturación y de los peajes diferenciados.
En un comienzo, las propuestas fueron escuchadas y los secretarios de Estado se comprometieron a realizar un seguimiento. Sin embargo, a la fecha no existen respuestas concretas ni avances.
Sobre este punto, el presidente de Fenabus, Marcos Carter, afirmó que “hemos tenido un biministro ausente ante los problemas de nuestra industria. Necesitamos un ministro que trabaje por cuidar el trabajo formal que generan las empresas, y no para las plataformas que solo generan trabajo informal. Si se comprometió, que cumpla”.
El comunicado también advierte que “las consecuencias las pagarán los usuarios. Sin medidas concretas y sin una buena gestión del Gobierno, el alza sostenida del diésel puede traducirse en un deterioro de la industria en el corto plazo: menos frecuencias, pérdida de empleos formales y un deterioro financiero de las empresas, que perjudicaría a millones de personas que dependen del bus para trabajar, estudiar y conectarse con el país”.
Con Información de puranoticia.pnt.cl




