El Colegio Jesús de Nazaret de La Calera impulsa un proyecto que contempla nuevos espacios de cultivo y el mejoramiento de sus instalaciones para desarrollar actividades vinculadas con la naturaleza, con el fin de fortalecer la educación ambiental y entregar nuevas herramientas de aprendizaje a sus estudiantes.
La iniciativa, denominada “Cultivando sueños: sembrando oportunidades para un futuro sustentable”, buscará ampliar las experiencias educativas al aire libre, conectando los contenidos escolares con labores prácticas que puedan aplicarse en la vida diaria.
El plan contempla la instalación de dos invernaderos tipo caseta, la incorporación de un invernadero tubular y el mejoramiento de una estructura de cultivo ya existente. En estos recintos, los alumnos podrán trabajar con hortalizas, plantas medicinales, especies ornamentales y plantas endémicas, adquiriendo conocimientos sobre agricultura, biodiversidad y sustentabilidad.
Uno de los propósitos centrales del proyecto es que los estudiantes participen de manera directa en las distintas etapas del cultivo, desde la preparación de los espacios hasta el cuidado y mantenimiento de las plantas.
De este modo, el trabajo en los invernaderos apuntará a desarrollar responsabilidades, fortalecer la autonomía y fomentar el respeto por el entorno natural, en complemento con los aprendizajes que se entregan en las salas de clases.
La propuesta cuenta con un financiamiento cercano a los 2,5 millones de pesos, obtenido a través del fondo concursable “Contigo en Cada Gota” de Esval, recursos que permitirán implementar los nuevos espacios y mejorar la infraestructura disponible.
La idea surgió del trabajo de la Comisión de Medio Ambiente del Colegio Jesús de Nazaret, integrada por Daniela Díaz Torres, coordinadora del área; Mildred Espinoza Anguita, Natalie Pérez Fajardo y Marisol Vásquez Fredes.
También colabora el Centro de Padres, encabezado por Verónica Bugueño Bugueño, cuya participación busca fortalecer el vínculo entre las familias y el establecimiento.
Con este proyecto, el colegio espera consolidar su sello medioambiental y convertir los espacios de cultivo en verdaderas aulas de aprendizaje, donde los estudiantes puedan desarrollar habilidades, descubrir nuevas capacidades y contribuir al cuidado del medioambiente.
Con Información de www.observador.cl


